Era una mala persona. Se sentía como una mala persona, una terrible y horrible. ¿Cómo era posible que no pudiera ponerse contento de que Roman hubiera recuperado todos sus recuerdos? Los amigos no hacían ese tipo de cosas, se suponía que debía de estar feliz por él, que tanto se había esforzado en recuperarse, en recordar todo. Si era sincero, desde un principio había sabido que Roman se tendría que ir en algún momento, pero aun así… El saberlo y el que realmente ocurriera, eran dos cosas totalmente diferentes. Ya se había acostumbrado tanto a la presencia de Roman en su vida, que imaginarse no estando en ella, le dolía, quemaba su pecho y colocaba un nudo en su garganta. No quería volver a estar solo, no deseaba el tener que soportar los maltratos de sus abuelos solo nuevamente, ni

