Luego de una terrible noche, llamadas sin respuestas, Valeria siente que ya no puede seguir así, su bebe la necesita, no se va a dejar vencer, desayuna para tener fuerzas para el día que le espera, se coloca su mejor traje y baja a recepción, no ve al portero por ningún lugar, va a salir del edificio cuando escucha su nombre. —¡Valeria! — Exclama Oliver agitado por correr, ella se voltea a verlo. —Si— Expresa con seriedad. —Tu mañana no va muy bien por lo visto. — Expresa extrañado de verla de esa forma. —Normal, he ¿necesita algo? — Pregunta apurada. —Tu amiga Natasha te dejo un recado, me pareció extraño no te llamará directamente. — Explica pensativo, la castaña siente un nudo en su estómago luego de esas palabras. —¿Qué dijo? — Pregunta temerosa de la respuesta. —Que dejes las l

