Luciano lo ve con molestia, le hierve la sangre ese comentario, lo agarra de las solapas del traje enojado y lo sacude. —No vuelvas a decir algo como eso, Valeria no estará con nadie más. — Le gruñe al pelinegro. James se suelta bruscamente del rubio y lo encara. —Entonces termina por admitir que la amas, es mutuo puedo verlo en ella también, pero ambos como dos tontos se retienen, su hijo merece tenerlos juntos y más si se quieren, tus padres formaron un matrimonio sólido lleno de amor, tú también tienes derecho a eso. —Dice con convicción. —Pareces cupido, acaso ¿El amor toco a tu puerta? Tanto que decías que las relaciones no nacieron para ti. — Reprocha el rubio mientras lo suelta, James niega con la cabeza —¿Sabes qué? Vete a donde pensabas ir, yo me quedaré un poco más, no tengo

