Valeria solo la mira en silencio, respira profundo, presiona sus ojos y baja su mano por su mentón, volviendo a mirar a la rubia. —La verdad es que no lo sé, aún no salgo de mi asombro, tendré un bebe, mis planes eran otros totalmente diferentes, ahora todo es incierto, ni siquiera tengo manera de contactar a Luciano, él y yo no intercambiamos números todo quedo en esa noche…—Habla reflexionando, para luego señalar su vientre. — Claramente, no todo, la prueba es este pequeño que crece dentro de mí. — Expresa apoyando su boca en su mano, con la mirada sin un punto fijo. —¿De qué Luciano hablas? ¿Lo conozco? — Pregunta sin saber a quién se refiere. La castaña regresa su mirada a ella. —Luciano, el rubio de la noche en las Vegas. — Indica simple. La rubia abre grande los ojos retrocediendo

