Valeria comienza a sentir frío, frunce el ceño tratando de abrir los ojos, el olor que siente le hace traer recuerdos amargos, poco a poco abre los ojos y nota que está en una habitación de hospital, ya que todo es blanco y tiene un suero conectado a su brazo, trata de moverse un poco, pero siente su cuerpo pesado aun, la puerta es abierta y ella fija su mirada en la entrada expectante. —Veo que despertaste, pronto llegara el médico a decirnos que fue lo que paso para llevarte a la mansión. — Habla en tono frío Augusto ingresando a la habitación. La castaña aun aturdida ve que por las persianas de la habitación se filtra la luz, regresando la mirada a su padre. —¿Qué ocurrió? ¿Qué hago aquí? — Pregunta con voz rasposa tratando de levantarse de la cama, en eso entra una enfermera que los

