mientras le daba de comer al pequeño Matias, era imposible para Paulina no repetir en su cabeza la conversación que tuvo esa misma tarde con David, seguía molestandole la forma en que desapareció de su sexy rostro, esa mirada pícara y sonrisa traviesa para ser reemplazada por el gesto serio y frío con el que se dirigió a ella mientras le escuchaba decir: "Señorita Romero"
No sabía porque, pero escucharlo referirse a ella de forma tan solemne, le molestaba. Aunque eso era lo que ella buscaba, mantenerlo a distancia. Después de todo sólo era un desconocido, un sexy, inquietante y muy amable desconocido, pero alguien que no debía estar en su vida, definitivamente, ella no estaba para esas cuestiones, cuando tenía una batalla legal por enfrentar y otra cuestión de vital importancia: CONSEGUIR TRABAJO!!!!
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-Marina, es mejor que te hagas a un lado y me dejes entrar a buscar a mi mujer y a mis hijos!!! no te lo voy a repetir!!! - se escuchaban los gritos de Abel mientras golpeaba la puerta
- ya te dije que ellos no van a ir a ningún lado, menos contigo en ese estado, ¿es en serio, que vienes borracho?- espetó molesta su ahora ex-cuñada - no has entendido nada!! , ¿sabes que es precisamente por tu manera de beber qué mi hermana te dejó? - le reclamó abriendo la puerta para poder decirle cara a cara sus verdades, cerciorandose primero que Paulina y los niños estaban debidamente resguardados en su habitación y que Arturo estaba estacionado frente a la casa esperando el momento para emboscarlo. - Tú, maldita perra!! seguramente tú le llenaste la cabeza de basura en mi contra - le dijo con rabia apretando los dientes, en un gesto amenazador - ¡¡ay!! por favor!!! Abel, nadie tiene que hacer nada!!!! Tus acciones son suficientes para desilusionarla, no culpes a los demás por esto, tú te lo buscaste. Y ojalá me hubiera hecho caso cuando en efecto le advertí de ti, pero nunca me hizo caso, y sabes porque?... porque ella te amaba, te amaba con todo su ser, ella te soportó mucho más de lo que merecías, así que ahora cabrón, ten los pantalones bien puestos para reconocer que lo arruinaste, que ya no tiene remedio y que lo mejor que puedes hacer por ellos es dejarla vivir tranquila- Abel, no pudo seguir atacando a Marina, pues sus palabras estaban llenas de verdades que se negaba a admitir, y por un instante, el peso de la certeza le oprimio el pecho, ahogando sus reclamos y estrujando su corazón, aunque no le duró mucho, pues enseguida arremetio amenazando y exigiendo.
- Paulina!!!! - gritó - Paulina!!!! trae tu gooordo culo, aquí inm... unme.. diat...mente o vas a shabeerrr deeee lo que soyyy capaaaaz!!!! - en ese momento bajaron del auto Arturo y Alexandre, su amigo judicial, y dirigiéndose a Abel de manera osca y autoritaria le increparon su comportamiento
-¿Es este el hombre que las está amenazando? - dijo el hombre - Señor, cual es el problema? haga el favor de mantener las formas y retírese, es evidente que no está en condiciones de dialogar. Le voy a pedir que si tiene algún asunto a tratar con la señorita, lo haga por las vías adecuadas y en otras circunstancias. En este momento usted se encuentra bajo los efectos del alcohol y si no se retira voluntariamente, tendré que remitirlo a la comisaría más cercana, en donde será procesado por alteración del orden público, amenaza y violencia verbal en contra de los habitantes de este domicilio - dijo con una seguridad y resolución que no dejaban lugar a dudas
Abel, que no esperaba que se atrevieran a denunciarlo, no supo como reaccionar y confundido y sin razonar lo suficiente a causa del efecto del alcohol, retrocedió miéntras vociferaba una vez más - esstoo, esshto no se va a queeedar asi- dijo alargando las palabras y arrastrando la lengua, efecto de lo mucho que el alcohol hacía en su sistema - voy a regresar por misss hi.. jos y ni tú - dijo apuntando con el dedo índice a su cuñada- ni el muñe.. quito de passteeeel que tienesh por no.. no.. novio, ni eshte payyyyaso que disque polishia, me lo van a imp.. . imp. eeedir. - y dicho esto salió rápidamente trastabillando mientras se alejaba del lugar.
Arturo, que convenientemente había grabado todo con su celular, colocado en el bolsillo de su chamarra, tomó el aparato y lo dirigió a su amigo, a quien le pidió explicar el suceso
- se me llamó como apoyo moral para evitar agresiones por parte del señor Abel Munguia, quien se presentó en estado de ebriedad para reclamar la custodia y llevarse con el a dos menores, presuntamente sus hijos, asi como a la madre de los mismos, quien fuera su pareja anteriormente, y quien se encuentra en proceso de demandar la custodia total de dichos menores para evitar exponerlos a la conducta nociva de dicho hombre. Después de explicarle las implicaciones de sus actos en este lugar, el aludido se retiró por voluntad propia, no sin antes amenazar verbalmente a las personas presentes, y a su ex pareja. Realizamos esta grabación como prueba de esta amenaza, siendo hoy jueves 23 de Junio de 2022, a las 4:54 de la tarde. En la ciudad de México, alcaldía Álvaro Obregón .- finalizó, el hombre mientras observaba con atención la figura alta y esbelta de la mujer que se asomaba con un pequeño de no más de dos años en sus brazos.
Su mirada fija en los ojos marrones de la chica, la detallo con cuidado, guardando cada pequeña gesticulación y cada matiz en ella. Después de unos minutos en un tirante silencio, Arturo carraspeo llamando su atención - Paulina, te presento a Alexandre Ducrest, un buen amigo, policía medianamente bueno y... - finalizó, con una sonrisa fanfarrona - pésimo jugador de fútbol!!!
- Que pasó? Amigo, más respeto, que va a pensar la señorita con esa presentación? - dijo intentando salvar su honra y se dirigió a Paulina - Señorita Paulina... - extendiendo lo último para obtener una respuesta
- Paulina Romero Medina, mucho gusto- dijo ella estrechando su mano y con una sonrisa de agradecimiento
- Un placer, y por favor no haga caso a este sin vergüenza, que bien sabe que soy mucho mejor que él en el fútbol, hago mi trabajo con dedicación y mi mayor esfuerzo y después de su trato, creo que ya no seré tan buen amigo - replicó mirando a Arturo con suspicacia, para luego dirigirse a Marina - Hermosa Sirena, ¿cómo estás hoy?- dijo galante mientras la tomaba por los hombros y le daba un beso en cada mejilla, gesto que Marina recibió gustosa y al parecer con familiaridad.
- Alexandre, tan encantador como siempre. es un gusto tenerte en casa, adelante, pasen; es una lastima las circunstancias, pero llevaba mucho tiempo queriendo presentarlos - y al decir esto último, volteó a ver a su hermana con un dejo de picardia en los ojos.
Paulina no pudo evitar poner los ojos en blanco miéntras los seguía hacia la cocina, que en esa casa era el lugar más utilizado, pues los lindos bancos altos, frente a la barra hacían más la función de sala, que el hermoso sofá de piel color tabaco que siempre estaba vacío, pues aquí en la cocina era donde se charlaba, se comía y también donde ambas hermanas se confesaban, lloraban y reían.
-Bueno, como te decía Paulina es mi hermana menor, aunque sea más alta que yo por una cabeza - dijo Marina con falsa molestia en la voz
- tan sólo una cabeza, enana? - le respondió divertida Paulina - en realidad son 22 centímetros, dijo volteando con suficiencia a los hombres - sólo que Marina jamás lo aceptará. Y dime... Alexander? - dijo al amigo de su cuñado, - es interesante trabajar en la policía judicial? a que te dedicas exactamente? - preguntó tratando de ser amable, después de todo ese hombre vino sólo para evitar que su ex hiciera un drama mayor y fue realmente de mucha ayuda - en realidad es Alexandré, soy Francés por parte de mi padre y Mexicano por mi madre. Y respecto a tu pregunta - le aclaro Alexandre, dando unos segundos de expectación, para finalmente responder mientras utilizaba todo su arsenal de sonrisas y miradas coquetas hacia Paulina -Si, trabajo en la Policía Judicial, ahora llamada Fiscalia General de Justicia, por lo que mi cargo es ahora llamado Policía de Investigación- todos lo miraron extrañados mientras decía esto último. -lo sé, lo sé, es confuso hasta para nosotros- suspiro resignado mientras bebía de su cerveza.
-En palabras más simples, investigo los casos que asignan, reúno pruebas y las presentamos para iniciar procesamiento de delitos. Estoy todo el tiempo fuera de la oficina, preguntando, investigando y observando. para después recluirme en un viejo escritorio a levantar informes, esta parte es la peor de todo el proceso- dijo con un exagerado aburrimiento, lo que hizo a todos reír.
-Es por eso que le pedí un poco de ayuda- dijo Arturo -con su experiencia no le será difícil encontrar de que pie cojea Abel, para armar un caso irrefutable para que obtengas la custodia de los niños- concluyó mirando a su cuñada con una amplia sonrisa. Paulina no podía dejar de agradecer a la vida que su hermana encontrará un hombre tan bueno como él, más que su cuñado era un hermano para ella y un tío gentil y cariñoso con sus hijos.
-y dime Paulina ¿qué es lo que piensas hacer ahora? ¿Cuáles son los siguientes pasos? - preguntó Alexandre
-bueno, yo... en, en realidad todavía no he tenido tiempo de ver todo muy claro... mañana iré a buscar empleo, creo es lo primero y después... buscar un un abogado, nee.. cesito poner en orden todo, mi vida es... com.. com.. plicada, por decir lo menos.- dijo en voz baja y con duda y temblandole la voz.
-yo te puedo ayudar con eso-respondió animado Alexandre
-¿con qué exactamente? - preguntó Marina divertida y algo emocionada
-si, verás, ejem, - dijo Alexandre aclarando su garganta ante la velada insinuación de Marina - Mi tío tiene una cafetería en una prestigiosa universidad, siempre hay mucho movimiento y aunque hay personal suficiente, la mayoría son estudiantes de ahí mismo que trabajan medio turno para ayudarse con sus gastos y darse algún gusto, pero, no disponen del tiempo o la responsabilidad para hacerse cargo o resolver situaciones difíciles como cuando la semana pasada se rompió la tubería de la tarja de la cocina o cuando un proveedor llevó 3 cajas de leche caducadas y casi envenenan a media universidad. Y mi tío ya es mayor, se cansa fácilmente y no puede estar tanto tiempo como antes; por eso está buscando a alguien joven, con energía, confiable y que pueda manejar esas cuestiones domesticas como experto. capaz de tomar decisiones y a la vez manterlo informado sobre todo lo que acontece en el negocio, pero que sea flexible y cercano a los empleados y alumnos. ese ha sido el éxito de su cafetería.
-Eso suena muy bien- dijo Arturo -podrías hacerte cargo sin problema, estas más que calificada para ello, todavía recuerdo cuando Marina intentó hacer Pato flameado y casi tuvimos que llamar a los bomberos, pero tú resolviste todo con calma y presteza- dijo, al tiempo que los tres reían y Marina hacia una mueca de fastidio y les sacaba la lengua como una niña pequeña.
-Y el horario, cual sería? porque si buscan alguien para que se encargue, seguramente será un horario amplio y yo debo pensar en mis pequeños, no puedo dejarlos tanto tiempo- preguntó Paulina esperanzada
-eso lo podemos resolver, además cerca hay una guardería que podemos visitar y estoy seguro que algo se nos ocurrirá - le dijo Alexandre con una sonrisa pícara.
-entonces? - preguntó Marina
-¿Cuando puedo ver a tu tío? - dijo Paulina emocionada
-Déjame hablar con él, para que te reciba en la cafetería, pues ya no va todos los días, así hablas con él y de paso conoces el lugar, ¿porque no me das tu número y te llamo en cuanto organice la reunión con él? - le pidió Alexandre y Paulina asintió dándole su número.
-perfecto, espera mi llamada, preciosa- le dijo, mientras tecleaba en su teléfono, inmediatamente llegó un mensaje al teléfono de Paulina, era él, y decía : "A sido un placer conocerte hermosa Paulina, espero con ansias el próximo encuentro, tu servidor Alexandre" - guarda el número-le dijo Alexandre con un guiño
Paulina no salía del asombro, primero le dijo preciosa, luego hermosa, y esas miradas que le dirigía, parecía que veía un postre que se saboreaba y esperaba poder probar!!! era una mirada abrumadora y sugerente, que le calentaba el cuerpo entero
-Me tengo que ir, el trabajo espera, Marina adorada, un placer verte - se despidió dejando un sonoro beso en ambas mejillas de Marina, tomó su cazadora de piel y se la puso en un elegante movimiento mientras se giraba para despedirse de Arturo - Amigo mio, nos vemos mañana, no llegues tarde o te quedas en la banca-chocaron las Palmas y se dieron un abrazo palmeando sus espaldas
-Ahí nos vemos, hermano. Gracias por todo, Paulina y los niños son muy importantes para mí, te agradezco de corazón el que estés ayudando- le dijo Arturo con seriedad
-No hay porque, sabes que estoy para lo que necesites, los 3 en realidad - dijo volteando a ver a las hermanas que observaban el gesto de los amigos.
-Paulina, si regresa a armar un espectáculo o te sientes agredida o cualquier otra cosa que necesites, no importa que... llámame y vendré o mandare una patrulla para ayudarte. Es importante que te mantengas segura y determinada, el camino será difícil pero sé que vale la pena - le dijo con seguridad - "Mademoiselle"-y le beso la mano en un gesto galante, Paulina aún no reaccionaba ante tal gesto cuando Alexandre jaló esa misma mano acercandola a él y besando ambas mejillas, demorando más de lo necesario en cada beso. Y sin decir más, salió de la casa.
"¿Qué demonios fue eso?" pensó Paulina que enmudeció ante el acto.