Capitulo 6

1354 Palabras
Quizás sí que James Blake era un idiota y ya había enloquecido. Sostenía el puñal entre sus manos a la altura de sus ojos. Estar frente a ella de nuevo, al igual que en aquella época le helaba la sangre. Aquel monstruo marino salido de las profundidades del océano. Pero cuando el mira hacia sus ojos no ve maldad. ¿Por qué no ve maldad? ¿Por qué no puede ver la cara del monstruo como lo que era? ¿Cómo lo que es? Como lo que debería ser; una aberración. Esperaba que ella hiciera un movimiento apenas el entrara, que lo atacara. Pero no se mueve, no le habla, no hace nada. « ¿A qué esperas? » piensa La ansiedad, y un sentimiento de alerta llenan su cuerpo. Aiden, afuera del estanque esta expectante a la situación con el corazón desbocado. No quiere que hieran a James. No quiere que lastimen a James de nuevo, no quiere perder lo poco que ya tiene de el. Kaia es la única con la mente un poco mas fresca entre ambos chicos. No es que en la sangre de una sirena estuviera ser una maquina mortal. Seria bastante estúpido pensarlo. Pero así era como los humanos la veían a ella. Este chico frente a ella quería matarla, expreso claramente sus intenciones a través de sus palabras y sus acciones. Aunque aún no entendía el porqué. Observando sus ojos, vio miedo. había miedo en aquellos ojos. ¿Miedo hacia ella? Pero había aun más, había rabia, ira, furia. Muchas emociones contenidas en aquellos ojos azules. ¿Por qué debía de odiarla a ella? ¿Qué le ha hecho ella a el? ¿Acaso este chico no era el responsable del asesinato de muchas de las suyas? Su gente. El planeaba, y muy posiblemente planea todo un g*******o para su especie. Nota como el joven dio su primer movimiento dentro del agua. Para ser un humano, aquel hombre se movía bastante rápido. Pero ella lo era más. Evadió fácilmente su ataque, aun sin ella contraatacar. Ella no deseaba realmente pelear. De hecho, ella jamás había matado a nadie. Pero y si lo hacía… si lo hacía habría librado a su especie de él. Aquel hombre que acompañaba su nombre era el temor de los mares. El puñal de su gente se alzo ante ella, en las manos de el. James había arremetido contra ella una vez más, pero ella no le detuvo. En el agua, ella era mucho mas fuerte, mucho mas rápida, tenia al elemente de su nacimiento de su lado. Matarlo… o no matarlo… esa era la cuestión Mientras ambos forcejeaban en el agua ella miro hacia sus ojos. El rostro de James estaba fruncido, y su mirada le provoco un recorrido extraño por la espalda. Unos ojos azules…. De alguna forma creyó reconocer esa mirada. Esa expresión en los ojos dibujados en el rostro de un pequeño niño durante una noche de tormenta. No… no podía creerlo… Era el mismo muchacho. ¿En que la convertía eso a ella? Ahora era tan responsable de la muerte de aquellas sirenas como él. La verdad la golpeaba de frente. Y ella se sintió débil. Después de todo, aquella noche salvo al que sería al más grande asesino de sirenas en el mundo. La expresión en el rostro de Kaia se entristeció. James pensó que jamás había visto una expresión así en el rostro de alguien, algo capaz de romperle el corazón. De un momento a otro ella se soltó de el y se hizo para atrás. Alzo una de sus manos. James no sabia que rayos estaba tramando, pero pronto lo sentiría. Algo en el agua. Algo en esta obedecía la voluntad de aquella seductora mujer. Esta se doblegaba ante ella, y pronto James sintió una opresión en todo su cuerpo. No podía moverse. ¿Qué estaba pasando? El agua comenzó a llenarlo. ¿Acaso pensaba matarlo así? Ni siquiera sabia que las sirenas fueran capaz de controlar el agua. No sabía que tenían esta clase de habilidades. Las otras sirenas que alguna vez capturo nunca se lo dijeron, y jamás mostraron algún indicio de poseer tales poderes. —¡Basta! Cuando Kaia escucha la voz del chico a su izquierda, a través del cristal, este lo mira suplicante. —¿Enserio vas a matarlo? —parecía a punto de llorar —después de haberle salvado la vida— dijo. Ella parpadeo varias veces sorprendida. ¿Cómo siquiera sabía eso? —Se que lo hiciste. Solo James es lo suficientemente idiota para negarlo y no poder verlo. Pero lo hiciste, Porque tu gente le arrebato todo lo que tenía, por eso lo salvaste aquella noche, por pena. Por deuda « Por deuda » pensó ella dandole la razon —Mataron a su padre aquella noche.—se lo dijo — Tu gente mato todo aquello que el amaba. No lo hagas con el… no lo mates a el— corrió hacia la pecera y golpeo el cristal desesperado por querer hacerse oír, por querer detenerla. —Kaia,—hablo una vez mas —si lo matas, te estarías condenando a ti misma, jamás podrías salir de aquí con vida luego de esto. Kaia sabia que aquel argumento era estúpido, después de todo, ella tenía claro que a manos de James, jamás saldría de aquí con vida… pero un minimo de esperanza era mejor que no tener ninguno. Aflojo el control que ejercía sobre el agua, y los ojos del chico volvieron a enfocarse mientras nadaba a la superficie en busca de oxígeno. Aiden había corrido hasta la cima de la escalera y lo ayudo a salir rápidamente Este último respiraba agitadamente mientras trababa de hacer que el oxigeno necesario regresara a sus pulmones. « Esto era demasiado — pensó Kaia — Si aquel humano era un asesino, ella no lo seria. buscaría otra manera de escapar y lo lograría.» Su corazón era bueno, pero algo en realizar buenas acciones había sido un castigo. El conocimiento que da saber que aquello que hiciste hace años trajo consecuencias negativas para la gente que se supone debías proteger. « Perdón…» pidio. « No soy una buena princesa, no soy una buena soberana. No soy buena en nada.» Kaia no era una asesina a sangre fría como lo era la reina. Ella no tenia el instinto de los centuriones armados. Ella solo era ella. Y al parecer, eso nunca era suficiente. Nacida para reinar. Nacida para fracasar. « Perdón…» Dio media vuelta y se sumerge en su propio dolor. —... —Respira James—Aiden realizo una maniobra en su pecho hasta recuperar su oxigeno — por favor respira… —el sonaba desesperado. Asustado. Pero pronto el alivio lo llenaria cuando veria al joven escupir agua, y luego respirar James estaba bien, agotado, pero bien, habia sido como si algo dentro del agua le hubiera robado todas las energías. Algo triste y melancólico le transmitía toda aquella magia extraña. Lo ultimo que recuerda fue haber visto los ojos oscuros de Aiden, antes de caer en la inconsciencia. *** Aiden se encargo de bajar la cortina para tapar a aquella sirena, pero antes de tirar la lona por completo murmuro contra el cristal—gratias tibi. Ella lo entendió, pero no se volteo. El sabia que lo había escuchado ya que hubo un leve movimiento en su cuerpo cuando pronuncio aquellas palabras. La tela cayo del todo, y el quedo a solas con su amigo. O algo así. Aiden logro subir a James hasta su cama. Estaba mojado, si se quedaba mucho tiempo así se iba a resfriar, pero no quería cambiarlo. O secarlo. Pero tenia que hacer esas dos cosas. —Ugh…—se quejo « ¿Por qué me meto en estas cosas?» pensó Alzo sus manos y empezó a secarlo con la toalla que había sacado del baño —Me la debes, James. Luego miro hacia su pantalón mojado — mierda —murmuro con el ceño fruncido sabiendo que iba a tener que cambiarlo. —ahora si que voy a aceptar una compensación monetaria por esto James…
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