Capítulo: Serpientes venenosas

1147 Palabras

Cuando la mujer se fue, Julieta miró a Octavio. —¿Prometida? Él sonrió, se acercó a ella. —Eso eres, eres más que eso, en realidad, pero, te quiero a mi lado, July, te quiero para siempre, quiero que seas mi esposa. Ella bajó la mirada, sonrió. —Bueno, pero estoy casada aún, no puedo aceptar propuestas, señor Sandemetrio, no cuando aún estoy casada con un gusano. Sergio rio. —Vamos a resolver eso, ahora mismo —sentenció. Mansión Hesser. Virginia alimentaba a los niños, ellos no dejaban de preguntar por su padre, y ella estaba tan nerviosa, solo diciendo que èl estaba con gripa, durmiendo en su cama. Cuando Octavio bajó la escalera, ya no era el desastre de anoche, tenía una camisa polo blanca, unos vaqueros, estaba bien peinado, su barba de nuevo perfecta y su rostro parecía inma

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR