-El baño tuvo que ser rápido, nuestra Isabella estaba despierta y requería atención, yo me ofrecí a cuidarla mientras mi esposa se alistaba para salir.- -Aún no puedo creer que esté ser tan perfecto sea mi hija, por muchos meses trate de imaginar cómo sería su rostro pero estaba lejos de ver la verdadera belleza.- -Hola princesa, soy tu papá.- le mencioné -Sus ojos estaban bien abiertos, parecía que trataba de reconocerme.- -Señor debemos darle una ducha a la bebé y cambiarle la ropa.- -¿Qué? Si si claro, disculpa.- mencioné -La mujer que me hablaba fue la misma que me abrió la puerta, supongo que ronda los 50 años.- -¿Cómo es su nombre?- -Rosario mi señor.- -Un gusto Rosario soy… no sé quién soy.- susurré.- -Yo si, es usted el señor Andrés Sandoval, esposo de la señora Julian
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