Adolfo Ha pasado una semana y la señorita espantapájaros no se ha dignado a venir a la escuela, tampoco sé nada de Jorge; es como si la tierra se los hubiera tragado juntos. «Seguro los escupió en una isla paradisiaca en donde todo es bello y rico y…» «Cállate, no pienses eso» «Bueno, yo solo estaba pensando en donde los escupió. Igual y los mando a Tokio o a Corea del Sur que se yo» Trate de buscar información con las chicas pero durante toda la semana el acceso al área de las oficinas ha estado muy vigilado por personal que antes no había visto en la universidad. El jueves por las tardes a la hora de mis entrenamientos recibí la llamada de mis padres «hasta que se acuerdan de que existo» me solicitaron que sin contratiempos vaya a la casa el viernes tan luego terminen mis cla

