Capítulo 37: Ahora somos enemigos DULCE FERNANDA Llegué asustada a la casa de Mágnum completamente histérica, temblando por el accidente del auto y sin saber nada de Mágnum Rivers, temiendo que algo le hubiera ocurrido cuando se bajó. Es que ese hombre era terco, se creía indestructible, yo también lo creía; parecía inmortal, pero me daba miedo de que muriera. Mordí mis labios y me abracé a mi misma sin saber como había llegado hasta aquí, en el mismo ciclo toxico y peligroso que el que viví con mis padres, sin saber si un día ibamos a ser atacados por la policia, el gobierno o los enemigos de la familia, un entorno donde se estaba rodeados de personas armadas. Se suponía que me quería alejar de todo esto; por eso me mudé, pero terminé en el mismo lugar, atraída por las mismas cosas,

