Capítulo 36: El tormento de mi ex MÁGNUM RIVERS Al momento del impacto abracé a Dulce Fernanda como un reflejo para poder protegerla; como un escudo, temiendo que se hiciera daño, apreté la quijada completamente enfurecido por lo que al atacante se le había ocurrido. Meterse conmigo era meterse con su peor pesadilla. Miré a Dulce Fernanda. —¿Estás bien? —le pregunté, ella alzó la cabeza, sus ojos azules pareciendo sorprendidos mientras me miraba completamente asustada y alerta. —Sí —susurró en un hilo de voz. Miré al chófer, él me miraba con los ojos ampliados. esperando mis ordenes. —Llévala —le exigí señalando a Dulce Fernanda. Iba a abrir la puerta pero ella me agarró del brazo rápidamente como si se negara a dejarme salir así como así. —Espera ¿a donde vas? —preguntó asustada

