PERDIDO

904 Palabras

Intento mantenerme concentrado. Explicarle a Valentina cómo funciona la empresa, los departamentos, los reportes, la estructura interna… pero me resulta imposible. Ella no está escuchando. O mejor dicho: no está escuchando eso. Está mirándome con esos ojos verdes enormes, brillantes, curiosos… y cada vez que lo hace, se me olvida dónde estoy, qué estoy diciendo, quién se supone que soy. Me detengo a mitad de una frase. No puedo seguir fingiendo profesionalismo si me mira así. —Principessa… juro que si me miras así no podré explicarte nada —le digo, medio riendo, medio suplicando. Baja la mirada, avergonzada. —Lo siento… no puedo evitarlo —susurra. Dios. Esta mujer va a arruinar mis planes de mantener la distancia. Giro mi silla hacia ella. Abro un poco mis piernas. Acerco las suyas

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR