Llegó al lado de Hana tan pronto como sus pies le permitieron, la pelinegra le apuró ansiosa y agarró su brazo para empezar a correr. — ¿Por qué estabas con Lee Jan? — ¿Quién? Hana señaló con su cabeza hacia atrás. —El chico de camisa y mirada aterradora. — ¿Mirada aterradora?—Repitió Dalia. Cuando estuvo con él no le pareció aterradora, quizás si algo intimidante pero no aterradora. —Le salve la vida de ser puré humano. Hana se rio a carcajadas y más tarde retomo su semblante serio para mirarla con preocupación. Dalia hizo una mueca sin entender por qué se reía su amiga. —No entiendo porque te da risa que estuviera a punto de morir. A todo esto, ¿Cómo lo conoces? — ¿No lo conoces?— Inquirió Hana asombrada. La muchacha soltó un suspiro y negó. —Es m*****o de la unión de estudiantes

