Lia: -Te ves palida, Puki ¿te pasa algo?- Pregunta mi padre pasándome el dorso de su gran y gastada mano primero por la frente y luego por la mejilla. No sé que extrañaré más de mi padre, que me sobreproteja y me mime o que me llame Puki. La verdad es que no estoy bien. Desde que Ethan me dejó en mi casa, esa última frase que dijo anduvo revoloteándome por la cabeza todo el rato "Pensaré e tí esta noche, y muy posiblemente la pasemos jutos" Yo no quiero volver a ver a ese guapisimo y bien dotado hombre en toda mi vida. ¿Guapisimo y dotado? ¡¿Que digo?!. En fin, fue tanta mi sorpresa y mi desespero que decidí pasar mi día libre de clases en casa de mi padre, quien además de despejarme siempre logra hacerme sonreír. No será mucho el tiempo que tendré para estar con él, tiene cancer de pulm

