Después de bañarme y tomar un té, no logró sacar aquellas imágenes de mi cabeza, cuando corrí hacia la calle para tomar el cuerpo de aquella chica que siempre era la mas sonriente y popular en el Instituto, que creía que había encontrado el hombre de sus sueños cuando Domenico se cruzo en su camino, pero lo único que encontró fue la muerte de su mejor amiga y desilusión.
No entiendo como hay personas tan infames que tratan a los demás así y ahora verla allí tirada como un despojo humano, totalmente golpeada, sucia y sangrando, recuerdo que cuando llegue a ella creí lo peor pero al tomarla en mis brazos y ella susurró un simple gracias.
El día llego con la esperanza de que todo iba ir mejor, pero recordé los planes que aquel hombre tenía para mi y la angustia me invadió, es verdad que siento cierta atracción hacia el pero al ver lo malo que puede llegar a ser y el sufrimiento que puede llegar a ocasionar me hacen verlo desde otra óptica.
Mamá entra a mi cuarto con una bandeja de desayuno, haciendo que me sobresalte.-Mama que susto me has pegado-. Me llevo la mano al pecho tratando de controlarme.
-Amor disculpa no fue mi intención, pero como veia que no bajabas te traje el desayuno-.Coloca la bandeja sobre una pequeña mesita al lado de mi cama.
-hola hija-me da un beso en la cabeza .
-¿pudiste dormir bien?
-sí, mamá-. no quería mentirle pero era lo mejor, no quería preocuparla.
-mamá tienes noticias de Silvana
-aun no, amor pero su mamá me hablo hace poco, dice que se va a recuperar-.
-que bueno mamá-.
-bueno niña, come que se te enfría-.
Le doy un gran mordisco a las tostadas con mermelada que están deliciosas.
-hija, quería preguntarte algo.
Dejo de comer para poner atención a mamá -sí, mamá ¿que pasa?-.
-¿porque no estabas en el instituto?-.
Ya decía yo que mamá se había tardado mucho con el interrogatorio y ahora que Inventaré.
-mmm...Mamá iba hacia allí pero vi un auto raro que no había visto antes por aquí y me devolví pero para mi sorpresa se detuvo frente a mí y tiraron a Silvana, aun no me explico que fue lo que paso?-. Miento de nuevo y no se porque lo hago, me siento mal haciéndolo.
-sí, Raquel estaba deshecha cuando vio así a su hija y no pude dejar de pensar que tal vez hubieras sido tú-.
Decía mientras veía mis manos y las apretaba junto a las suyas, al parecer se calmo, con mi no muy convincente explicación.
-mamá me gustaría ir a ver a Silvana-.
-me parece buena idea, haré algunas cosas mientras te arreglas para irnos-.
-esta bien mamá-. Terminé mi desayuno, me duche y arregle, me puse algo cómodo, jeans, una camiseta blanca y mis inseparables converse negros.
Cuando llegamos al hospital estaba ansiosa por saber de Silvana,
al llegar a su habitación escuchamos murmullos, por lo que mamá toco la puerta que estaba medio abierta.
-pase-. Escuchamos que decían de adentro del cuarto.
Al pasar veo a una Silvana con vendas por todas partes, morados y raspones en su rostro, pero de un mejor semblante.
Mamá entra saludando a Raquel mientras yo me dirijo a la cama donde esta Silvana.
-!Hola!- saludo tímidamente.
Silvana me da una medio sonrisa.
-¿como te sientes?-pregunta mamá.
-me siento mejor señora, al menos estoy viva-.
-sí, hija debo darle las gracias a Dios por traerte sana y salva- dice Raquel.
-aún no ha dicho nada la policía, acerca de quien pudo ser-. Pregunta mamá.
-no, vinieron temprano para hacer algunas preguntas, pero aún no saben nada-.
-espero que den pronto con los culpables para que paguen por lo que le hicieron a tu hija-.
Silvana y yo intercambiamos miradas.
-chicas voy a ir con Raquel a la cafetería ya volvemos, hija ¿quieres algo?-. Dice mientras pone su mano en mi hombro.
Niego con la cabeza y veo como salen de la habitación.
Tomo asiento junto a la cama.
-Como te sientes?
-Un poco mejor aunque tengo mucho miedo, sabes.
-no es para menos mira como te dejaron, pero que pasó?
-Me revele ante el gran señor y aquí están las consecuencia.
-Como que te revelaste?
-sii....Me di cuenta lo que hizo con mi amiga y lo amenace con que si me hacía lo mismo lo denunciaba, pero era una ilusa no sabía con quién trataba, cuando creí que había escapado para denunciarlo me llevo la sorpresa de que ay estaba muy tranquilo hablando con el capitán de la policía.
-Entonces ni en ellos se puede confiar, parece que el señor es bastante poderoso.
-Asi es Gabriela, no solo eso sí no también peligroso el no dudara en tomar un arma y meterte una bala en la cabeza si con eso obtiene lo que quiere.
-Con Giada pasó algo parecido?
-No, lo que supe fue que al señor se le fue la mano con uno de sus fetiches, no se controló y mató a mi pobre amiga.
-Fetiches!..a que te refieres Silvana?
-El señor es algo excéntrico y tiene gustos particulares cuando se trata del sexo, tú sabes esa mierda del b**m, dominación y....-. Es interrumpida por la puerta entra mamá y Raquel ambas vienen un poco más animadas hablando.
Y es así como me quedo con más dudas que nunca ya que fue imposible seguir hablando con Silvana porque nuestras mamás no se separaron de nosotras mientras estuvimos allí.
Al siguiente día, mamá me llevo al instituto, en el fondo lo agradecía porque tenía miedo de encontrarme con aquél demonio con cara de Ángel y así fue durante toda aquella semana, siempre me aseguraba de estar acompañada, si no era mamá eran mis amigas; me aseguraba de no salir sola. Después de lo que viví tenía miedo de pasar otra vez por ello y talvez no contar con la misma suerte.
-Mama, vamos!
Ya era hora de salir de nuevo al instituto por lo que buscaba a mamá para que me acompañará.
-Oh hija, como estás?-. Me da un beso en la mejilla.
-Bien mamá, vamos se hace tarde.
-Hija me temo que no voy a poder acompañarte, tengo que hacer una entrega urgente antes de mediodía-.Dice mientras saca una bandeja del horno.
No puede ser esta vez tendré que defenderme sola, pero que esperaba quedarme el resto de mis días bajo las naguas de mami, no debo enfrentarme al mundo.
-Esta bien mamá no hay problema-. Le doy un beso en la mejilla con la esperanza que no sea el último beso de despedida que le dé a mamá.