Ingreso al baño para darme una ducha rápida, debo adecentarme en tiempo récord, así que salgo, seco mi cuerpo y cabello. Me veo al espejo y de nuevo está presente esa mirada triste que tanto me acompaña, la ignoró y empiezo con el proceso del maquillaje; no me gusta en exceso por lo que me echo lo justo para resaltar algunas partes de mi rostro y ocultar otras. Ya satisfecha con el trabajo hecho, continuó con mi cabello dejándolo suelto, haciendo una ondas en las puntas. Voy al armario para seleccionar algún vestido entre los que trajo Marcelo; la tarea es ardua ya que la mayoría son demasiado vulgares para mí, pero al final encuentro algo decente; se trata de un vestido n***o asimétrico con una manga larga al lado derecho y un lindo escote al lado contrario sin mangas esté está hecho

