Abro mis ojos y lo primero que veo es la mirada preocupada de William qué al verme se acerca para revisarme. -Preciosa ¿Estás bien? Asiento con mi cabeza para que se tranquilice, aunque la verdad mi cuello duele y mi garganta me molesta. Siento como William o Doménico como se llame, se acerca para darme un beso en los labios pero rápidamente me separó de él, no quiero que nos vean, William se da cuenta de esto y dándome una sonrisa de lado me tranquiliza. -No te preocupes pequeña, Marcelo ya se fue a su fiesta, estamos solos. Ignoró esto y decido mejor levantarme, sentándome frente a William que clava su mirada en mi cuello; sé que lo debo tener un poco morado y que esto le recuerda cierto suceso que ocurrió entre nosotros antes de su desaparición. Llevo mi mano al cuello y me levan

