― Hace tiempo no me visitas, pensé que ya no querías que te enseñara ― comenta desinteresado. ― No se trata de ello, tan solo tuve… algunas complicaciones ― suelta la pelinegra acercándose un poco más. ― ¿Problemas en la villa? ― pregunta Bram inocentemente. ― Algo así… ― suspiró. ― Bien, dejemos eso de lado, no me interesa ― sonríe ― ¿Qué quierse aprender hoy? ― Nada ― niega ― Quería verte, poder decirte cierta cosas. ― ¿Cómo cuáles? ― ladea la cabeza. ― Estuve pensando mucho lo que me dijiste, también tuve un par de cosas que surgieron que me aclararon la mente ― comenta. ― Escucha ― suspira ― Quiero dejar algo en claro, yo no quiero seguir viéndote ― habla con tranquilidad. ― Esto estuvo mal desde el inicio. ― ¿Tus padres te obligan a esto? ―

