Día 26 Había sentido mi corazón o aquellas zonas del cuerpo en las que me daba golpes agudos palpitar a todo dar. Pero que todo mi cuerpo o bueno, todo este cuerpo amaneciera latiendo de agotamiento y dolor, era algo nuevo para mí. Hasta los parpados siento pesan un kilo cada uno, por lo que me cuesta levantarlos. Al hacerlo compruebo que estoy acostada en la cama de la suite y que es de mañana. Bienvenido día número 26. Además del cansancio extremo mi mente se siente confundida. Creo que me quedé hasta tarde con Antonio bebiendo y comiendo en la playa, de allí no sé qué más. Necesito preguntarle donde sea que esté. Mi primera acción es extender mi brazo derecho tratando de encontrar mi celular en la mesa de noche que tengo cerca. No tanteo nada, y trato de buscar del lado izquierdo. T

