Capítulo 31: Es tarde Los nervios me estaban consumiendo, mentiría si dijera que mi cuerpo se encontraba sin ansiedad, las manos me sudaban y tenia la necesidad de morderme las uñas. Enzo me da una última mirada para asegurarse que realmente esto fuese lo que quiero hacer, asiento con la cabeza y él sale del auto rodeándolo, me ayuda a bajar y mi respiración se corta al observar la iglesia frente a nosotros. Entrelaza mi mano con la suya, avanzando a la entrada y el vigilante nos pide las invitaciones, las entregamos procediendo con su revisión. -Llegan un poco tarde- nos informa- La ceremonia debe estar por terminar. -Imposible, la hora dice... -Si, pero la novia apresuró todo- me interrumpe- Creo que tenía afán por casarse. -Corre- ordena Enzo. Sin meditar en la locura que estaba p

