Capítulo 32: Una Luna de Miel Diferente Me estoy riendo a carcajadas, mientras Marco intenta tapar mis ojos con la corbata de su traje. Claramente nuestro humor mejoró, aunque mi corazón seguía acelerado... ¿Será que estoy sufriendo de ataques en el corazón? Pues no sé. -¿Segura de que no ves nada?- pregunta por quinta vez- Sabré si me haces trampa. -Por el amor de Cristo, termina de abrir la puerta- digo sonriendo. -Esta bien, pero antes-. Se queda callado, poniéndome los pelos de punta hasta que siento sus labios sobre los míos besándome. Me dejo llevar por el momento, acercándome a su cuerpo y mordiendo su labio inferior, el gruñido que escapa de su boca me hace suspirar. -Ya, ya- me detiene- El embarazo te tiene caliente- dice burlándose. Bufo, pero se que es verdad. Toma mi man

