Los tres valientes que sobrevivieron al ataque de auténticos satanistas, iban calle abajo caminando, ya que ninguno de los dos nefilims puede usar su poder de teletransportación por Tara. Como ella es humana, ellos sólo desaparecerían y la dejarían a ella donde sea que estuviera. Siguieron caminando hasta llegar a una iglesia. Ya era de noche pero el párroco siempre la dejaba unos minutos más abierta, Mark lo sabe bien pues han sido buenos amigos desde hace unos cinco años; Mark entró al lugar siendo seguido solo por Tara, pues a Jack le “incomodan” las iglesias. - Clint, ella es Tara – dijo presentándole la chica al padre – Tara, él es el padre Clint, buen amigo y consejero – el anciano le extendió una mano a la chica y ella lo aceptó. - Es un gusto pero, ¿Por qué estamos aquí? – pregu

