Rápidamente respiró hondo y sonrió.—¿Y en cuánto al diseño? ¿Cómo nació ese interés en ti?—Preguntó una vez más. Yo reí y llevé mis manos a mi espalda acomodando mi camiseta.—No le mentiré, señora Emily. Estudiar diseño nunca fue el primer enfoque.—Confesé.—Siempre soñé con ser modelo, comencé queriendo ser reina en mi escuela, poco después de la ciudad, pero hubo una cosa en particular que hizo que mi sueño terminara de venirse abajo.—Insistí. —¿Cuál?—Preguntó confundida la madre de Alec. —Mi estatura, señora Emily. Mis piernas no eran lo suficientemente largas, ni mi abdomen tan plano como el que buscan, siquiera mi hablar de las medidas que en aquel entonces se volvían exigencias. Acabé por frustrarme, lanzar ese sueño a la basura y seguir con algo que siquiera estuviese un poco ce

