Capitulo 8: Complicaciones.

1723 Palabras
Isabelle    Ha pasado más de una semana desde el cumpleaños de los peques, hoy tengo que ir a buscar los resultados de la biopsia. Durante este tiempo la verdad me he sentido peor, me canso muy rápido, no puedo estar tanto tiempo parada, de igual manera no he demostrado debilidad ya que no quiero preocupar a nadie y menos a mis hijos. He ido a trabajar toda la semana aunque a Zoé no le agrade la idea, no puedo estar todo el tiempo encerrada.    Debo confesar que estoy asustada y qué por eso no me he sentido bien. Tengo fe en que todo saldrá bien y sino enfrentaré lo que sea, ya que tengo a dos personitas que dependen de mí.   Ahora mismo, me encuentro preparando el desayuno para mes gobelins, los llevaré al jardín para después ir a la clínica. Mis niños ya se encuentran sentados esperando su desayuno.   - Mami, ¿Puedo tener novio?- dice Chiara. No sé si reírme o llorar porque mi hija de 5 años quiere tener novio. Me hace acordar a Alessandro cuando hablamos de hijos, él decía que no iba a permitir que ningún mocoso se acercará a su princesa. Si él estuviera aquí estaría haciendo un drama. No puedes ir por ahí Isabelle a él ni siquiera les interesan me recriminó.   - Amor eras muy pequeña para eso- es lo único que digo.   - Además papá se enfadara contigo- dice Matteo. Lo miro con ojos bien abiertos, mi pequeño está usando la psicología inversa. Es tan inteligente como él, sabe que su hermana no hará nada que enoje a su padre   - No, papá no debe saberlo. No le digan nada mejor no voy a tener novio- Grita Chiara. - No vaya a ser que papi se enoje y no quiera volver-dice triste. Aprieto mis puños, odio verlos así pero no les puedo decir que tal vez nunca conozcan a su padre.   - Vamos a desayunar que se hace tarde- digo tratando de olvidar el tema. Cosa que funciona a la perfección ya que comienzan a comer.      Ya preparados nos dirigimos al coche en dónde el acomodo y abrocho sus cinturones para después subir y comenzar a manejar. Después de unos minutos llegamos, abro sus puertas y los ayudo a bajar. Les doy un beso y entran corriendo. Me gusta tanto verlos así, sonrió y trato de pensar en positivo mientras me dirijo a la clínica.   Han pasado al menos unos 20 minutos, al fin llegó al lugar. Luego de estacionar bajo del auto y me dirijo hasta donde se encuentra mi amiga. Está al verme me sonríe, sin decir una palabra nos dirigimos   al consultorio. Al llegar tocó la puerta, se escucha un pase. Así lo hacemos, en el lugar se encuentra el Doctor André y el Hematólogo Bernard. Ambas nos acercamos saludando al mismo tiempo que tomas asiento. Ambos se mantienen neutros por lo que no sé qué tienen para decirme.   - Los estudios confirman lo que nos temíamos- el doctor André es quien rompe el silencio. Eso me pone más nerviosa de lo que estaba. Sola asiento para que continúe.- Lo que debemos hacer ahora es informarnos bien de tu caso y comenzar un tratamiento cuanto antes. ¿Estás de acuerdo? - concluye a lo que logro emitir una afirmación.   - Bien. ¿Qué síntomas haz tenido?- pregunta ahora el señor Bernard.   - He tenido fatiga, mareo, dolor de cabeza, falta de aire, creó que es todo- digo. Ambos doctores se quedan pensativos durante unos segundos, luego se miran entre ellos y asienten.   - La enfermedad ha avanzado mucho por lo que debemos intervenir inmediatamente- dice André. Mis ojos se han aguando ante la información, siento impotencia no sé qué mal he hecho.   -  El tratamiento más efectivo es el trasplante de medula ósea- indica.-Un trasplante de células madre para reconstruir la médula ósea con células madre de un donante podría ser la única opción de tratamiento exitosa para las personas con anemia aplasia grave que es tu caso.- me informa- Sin embargo, el trasplante de células madre presenta riesgos. Tu cuerpo puede rechazar el trasplante, lo que puede llevar a complicaciones que pongan en riesgo la vida. Asimismo, no todas las personas son candidatos para realizarse un trasplante ni pueden encontrar un donante adecuado. ¿Tienes algún hermano que pueda ser donante?- pregunta. Mi hermana ni aunque me estuviera muriendo frente a sus narices me ayudaría.   - Sí, pero no tengo contacto con mi familia.- contesto.   - Es lo más seguro para este caso sería bueno que tratas de contactarlos son tu familia no creo que te quieran muerta- me dice.   - ¿Qué otra cosa podríamos hacer?- insisto. Hablar con mi familia no es una opción.   - Aunque no es una cura para la anemia Aplásica idiopática, las transfusiones sanguíneas pueden controlar las hemorragias y aliviar los síntomas, ya que suministran células sanguíneas que la médula ósea no produce.- informa el Hematólogo.   -Aunque generalmente no hay un límite en el número de transfusiones sanguíneas que puedes recibir, a veces pueden surgir complicaciones con las transfusiones múltiples.- explica.   -En el caso de las personas que no pueden someterse a un trasplante de médula ósea o aquellas cuya anemia aplásica se debe a un trastorno autoinmune, el tratamiento puede consistir en medicamentos que alteren o supriman el sistema inmunitario.- me explica.- Aunque como todo tiene algo malo estos medicamentos debilitan aún más tu sistema inmunitario. También es posible que la anemia regrese después de dejar estos medicamentos.- concluye.   - Desde mi punto de vista lo mejor es el trasplante de medula ósea, claro que tiene riesgo pero es el más eficaz.- termina la explicación André.      Solo los miro mientras trato de procesar toda la información. Por lo que entendí lo único que realmente lo cura es el trasplante cosa que no es opción en mi caso ya que mi familia no permite que me acerque. Por lo que debería elegir entre los medicamentos o las transmisiones. Suspiro y digo la decisión que he tomado.   - ¿Podríamos probar con medicamentos?- pregunto ansiosa   - Si podemos el tema es que tu organismo lo acepte. Hay casos en los que los medicamentos no funcionan o terminan empeorando la enfermedad.- dice- Es un riesgo que tienes que tomar. En mi opinión deberías pensarlo bien y también lo más recomendable es que te internes durante el proceso- contesta.   - No puedo estar internada, tengo que trabajar, tengo dos hijos que cuidar. Puedo seguir el tratamiento desde mi casa- digo.   - Esa es tu decisión, lo que si debes firmar los documentos en dónde asumes tu responsabilidad. - termina.- Por el momento es todo.      Luego de despedirnos nos dirigimos a la salida cada una se mantiene pensativa. Al llegar a casa me dirijo a mi habitación sin pronunciar palabra alguna. En estos momentos solo deseo estar sola y desahogarme.   - Belle - me llama, la miro por sobre mi hombro.- Yo iré por los niños tu solo trata de pensar las cosas. Respeto tus decisiones pero tal vez...- la interrumpo.   - No voy a pedirles nada prefiero morirme a tener que mendigar.- expreso enfadada.- ¿Tú crees que les importo? Por supuesto que no, no me han buscado en más de 5 años. Piensas que no intente hablar con ellos, claro que lo hice pero no les intereso. Bien me dijeron aquel día te vas de esta casa y estás muerta para nosotros. Es más tal vez si saben se alegren porque me voy a morir. - digo llorando. Todos me abandonan, nada sale como quiero pensé que al fin podría ser feliz con mis hijos pero ahora estoy enferma. Ella se acerca y me abraza, siempre está para sostenerme. Comienzo a llorar desconsolada.   - Todo va a estar bien, tienes que ser fuerte por tus hijos- me anima.   - No quiero que me vean mal, no quiero ser una inútil que no pueda hacerse cargo de ellos.- digo en medio del llanto.   - Haremos esto juntas, te apoyaré en lo que decidas- dice.   Luego de un rato de desahogarme, me dirijo a mi dormitorio en dónde me desvisto para después bañarme. Al terminar de ducharme, me visto y me acerco a la cama. En la mesa de luz hay una fuente con comida. Es un sol, agarró el plato que contiene pollo con ensalada, papa y cebolla al mismo tiempo que bebo el jugo de naranja. Cuando me lleno levanto todo y llevó las cosas para lavar.     Me entretengo limpiando mientras me pongo a pensar si debo intentar comunicarme con mi hermana. Tal vez lo haga, no quiero morir por orgullosa o tal vez si no sé.        Han pasado varias horas mis hijos ya han llegado, están en sus habitaciones haciendo sus tareas, yo por el contrario me encuentro en la habitación por qué me he comentado a sentir mal nuevamente. Me decido hacer lo que me ha rondado la cabeza todo el día.   - Bonnes nuit Habla Charlotte Durant- ha respondido. Por un instante creo que he dejado de respirar.- Sino responde voy a colgar. - dice.   - Soy Isabelle- logro articular. El otro lado de la línea se queda en completo silencio. Solo se escucha su respiración.   - ¿Por qué llamas? No te quedó claro que no queremos saber nada de ti, eres la vergüenza de la familia.- dice. Me he quedado sin palabras.- Ya me he enterado que le metiste los cuernos a Alessandro no sirves para nada- Me insulta.   - Fue un error llamar- dije.   - Claro que lo fue, para nosotros ya estás muerta- dice rompiéndome el corazón.   - Tal vez les cumpla su deseo.- digo antes de cortar. Sabía que era un error no debí llamarla.    No pienso llorar ya lo he hecho durante muchas horas. Necesito ser fuerte por mis hijos. Zoé ha dicho algo que me ha hecho pensar dice que por cualquier cosa sería bueno que buscará a Alessandro por los niños. Él no me quiere ver ni en pintura creyó todo lo que dijeron de mí, ni siquiera me dejó defenderme porque me querría ver ahora. Debe odiarme no sé qué haré, lo único que tengo presente es que tengo que pensar en el bienestar de mis hijos nomás.     Me duermo después de dar vueltas y vueltas en la cama.   Hasta la próxima. Estefanía.
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