Dile a la muerte que venga después, debes saber que mi alma no es, seguro se confundió porque no ves, qué el tiempo se ha enredado otra vez. Revisé los hilos de tiempo a mi alrededor para tomar una mejor decisión, pero era demasiado difícil al ver que todo se entrecruzaban unos con otros, entre nudos aquí y allá por todo el lugar era difícil diferenciar cuál era cuál. Eran historias que se cruzaban y luego se apartaban, alguna sí iban demasiado lejos y otras desaparecían y se mezclaban. También me sorprendí al ver como algunos hilos brillaban más que otros, y mientras mis pensamientos cambiaban en cuanto a mis planes, los siglos se movían de nuevo y me mostraban lo que pasaría sí continuaba cortando cada uno de ellos. Entonces llegué al punto en que me di cuenta, qué había cosas que so

