Capítulo 334

1560 Palabras

Estaba nervioso. Eso siempre me gustó de los encuentros sexuales. Uno podía tener mucha experiencia, pero, de alguna manera, siempre era como una primera vez. Toqué el timbre, pero cuando se abrió al puerta, me encontré con una sorpresa, pues quien me recibía no era quien yo esperaba. Tragué saliva, e hice todo lo posible por no poner cara de estúpido. —Axel… —dijo tía Lucía, con el ceño fruncido. Me miró de arriba abajo, y luego se detuvo en el ramo de rosas que tenía en mi mano. Pensé a toda velocidad, tratando de salir de esa situación vergonzosa. —Hola, tía. Esto es para vos —le dije, entregándole las rosas—. Rosina me dijo que estabas en la casa, así que aproveché para traerte un presente —agregué después, conforme con completar la historia. Después de un momento de estupefacció

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR