Capítulo 40. Miami. Tras cenar y tomar una ducha, Gildris sorprende a Bastián apareciendo en la habitación con una bata negra. Al verlo sentado sobre el sofá revisando su celular, se para frente a él, llamando la atención de Bastián, quien al verla quitarse la bata, suelta el celular, admirando a su mujer en esa exquisita lencería que una vez él eligió para ella. La prenda tiene como atractivo un sostén de encaje de maya que le permite ver sus hermosos senos. El traje le queda dos tallas arriba que el de Brittney, lo que hace que la prenda le quede más sensual. En la parte baja, un hilo gustoso de encaje, con medias pantys adheridas a las bragas con una tira que sujeta los muslos de las piernas de Gildris. Ella camina hacia él; Bastián ya la espera, la recorre con la mirada desde

