Alana, visiblemente contrariada por la decisión de sus padres de enviarla a Italia para la boda, expresaba su molestia. La familia Lucian deseaba celebrar la unión en Italia, rodeados de tradiciones y con la presencia de toda la familia. Aunque Paulina y Max aceptaron la propuesta, Alana no deseaba viajar sola, y por ello, Aidan accedió a acompañarla, pues también tenía asuntos de negocios pendientes con Luca. El viaje a Italia, que se extendió por varias horas, transcurrió en un ambiente tenso. Alana se sumió en conversaciones con su hermano, ignorando por completo a su prometido, Lucian. Este último se sentía incómodo ante la evidente molestia de Alana, mientras Aidan adoptaba una actitud apática. Cada intento de acercamiento por parte de Lucian resultaba en respuestas irónicas o hiri

