Aquel instante de confesiones por parte de Elkin fue muy significativo para Ana, quien no tenía experiencia en el tema del amor, pero aun así le parecía que se trataba de algo sincero. Su mayor miedo no tenía nada que ver con sus creencias morales o ideológicas, sino más bien con el qué dirán y las consecuencias que eso traía consigo. Las personas del pueblo disfrutaban dañando la vida de los demás, si ellos se decidían a formar una relación formal el cotilleo de las personas con el tema de “el amoroso caso de un hombre mayor con una niña huérfana” sería pan de cada día. De igual manera no faltaría la persona que se esmerara en dañar la relación, y así optara por demandar incluso a Elkin por abuso a menor de edad, por eso tenían que cuidarse de las malas intenciones de los otros. Suficient

