Lo primero que vieron de la mujer fueron unas arrugadas manos con los dedos un poco torcidos y unas uñas largas amarillas con un poco de esmalte rojo mal aplicado. Tenía un anillo grande con dos piedras parecidas a las esmeraldas, las piedras no tenia una forma definida, pero eran muy atrayentes por su fino color. A medida que se abría lentamente la puerta se podían hacer visibles sus brazos delgados llenos de venas, tenía un vestido de color morado fúnebre, y unas alpargatas tejidas con cabuya. Su arrugado rostro revelaba su edad, las bolsas de sus ojeras mostraban una mujer cansada y llena de preocupaciones. Su boca era muy poco atractiva, era de color morado oscuro tirando a n***o, tal vez por tanto tabaco, se veía muy reseca y quebrantada. Tenía el cabello todo blanco y peinado con un

