"El de cabello n***o es el más sociable, no es raro verlo charlar con una chica cada dos semanas". Las palabras de Hernán caen como un golpe de agua helada sobre mí. ¿Soy eso? ¿Solo una más a la que cambiará en dos semanas? Aunque ya pasaron más de dos semanas. Además, él me miró el primer día, después de que Tristán lanzara mi mano como si se tratara de una cucaracha, Ventura me miró. ¿Y eso qué? Suficiente, salgo del automóvil para hacerle frente al imbécil. ―Tengo una cita con tu hermano ―digo severamente―. Y tu presencia me interrumpe. Sí, me odia, los labios fruncidos y la tensión en su cuello me lo hacen saber. ―Esto es entre él y yo ―sisea, un mechón de cabello cae sobre su frente―. Tu lugar es adentro, fingiendo que no existes. ―Mi lugar es donde se me pega la gana. Por ejemp

