―Son nueve habitaciones ―explica al verme inspeccionar―. Además está el cuarto de televisión, dos baños para las habitaciones que no tienen el propio, el estudio de Marlene y el mío ―señala la puerta más alejada ―. Abajo está el comedor, la sala, un cuarto de juegos, el vestíbulo y la cocina. Hay un estudio para Tristán porque le gusta moldear. El cuarto de lavado está hasta el fondo. Y los dos baños, claro. Si pudiera recorrer todas y cada una de las habitaciones, podría reconocer el lugar en donde nos reunieron a todos, en donde Raquel, ante la llegada de la persona que arrastraba a Sebastián, dijo...Ulurui. En un inicio pensé que eran balbuceos sin sentido o que quería decir algo, pero que no logró articular con claridad, pero en mi mente, ese balbuceo bien pudo significar Ulruir. De p

