—Mason deja de mirarme así, me estas poniendo de nervios, yo… Ada se estremeció apretando la mano que su esposo no soltaba cuando una contracción más fuerte la alcanzó. —No es normal ¿verdad?, le esta doliendo mucho. —Esta a punto de sacar un ser humano del tamaño de un melón por el orificio del tamaño de un limón ¡claro que es normal, grandulón! Mason le lanzó una mirada de muerte a Jessica antes de volverse a su esposa de nuevo. —Ada te vez muy mal. —Claro eso es lo que toda mujer quiere oír.— volvió a quejarse la pelirroja desde atrás. —Jessica, basta— la cortó Diana despejando el cabello de la frente de su hija y acariciando su cabeza mientras la contracción pasaba. —Ya esta lo suficientemente dilatada, tendremos que moverla ahora.— dijo la doctora a los pies de la cama. La muj

