La pareja bailó varias canciones y luego se sentaron nuevamente en una mesa, bebieron entre risas, compartían sin duda una buena química. Gina sentía que estaba viviendo un cuento de hadas, emocionada estaba decidida al menos por aquella noche no pensar en nada más que su acompañante, tal como si se tratara de amigos de siempre o una pareja de enamorados, parecían querer aprovechar la noche al máximo pues su relación tenía fecha de caducidad, pues al día siguiente el paseo habría terminado y sus caminos se separarían para siempre. — ¿Ahora qué más te gustaría visitar? — , preguntó Emanuele animado, le estaba gustando dedicarle aquella noche a la chica, hacerla olvidar lo malo que había pasado al menos unas horas, con eso quizá no le cambiaría la vida porque debían volver a la realidad, p

