Al día siguiente Gina se despidió con un poco de nostalgia de su madre y su hogar, tenía mucho por hacer porque además de que debía pasar por el apartamento donde había vivido todo este tiempo para recoger sus cosas, Emanuele y ella no hablaron sobre cómo se organizarían después del matrimonio, pero era claro que debían vivir al menos bajo el mismo techo, pero tenía claro que no era necesario que todo lo resolviera el mismo día, así que lo mejor era resolver una cosa a la vez. Le envió un mensaje a Emanuele para que supiera que estaba saliendo de la isla y el solo respondió un escueto, que está bien, sin embargo, al llegar, allí estaba el chofer de su abuela quien la condujo de inmediato a la gran mansión, una vez llegaron Gina no lo podía creer era un lugar grande y lujoso, un jardín imp

