Cuando Gina vio entrar a Emanuele no lo podía creer, ¿Qué hacía él allí? ¿cómo llegó hasta ella?, estaba completamente sorprendida, a la par de halagada pues debía haberla investigado para conocer su dirección, ¿estaría realmente interesado en ella?, ¿Cómo se había enterado del embarazo?, tenía tantas dudas. La madre de Gina no entendía nada, no era su novio, jamás lo había visto y por su vestimenta era claro que no era de la isla, así que insistió, — ¿Quién eres? Y ¿qué haces aquí? — Como dije, yo soy el padre del bebé y he venido a dar la cara por Gina —, dijo tomándola de la mano y levantándole del suelo donde se encontraba suplicando a su madre y luego la colocó tras él para protegerla. — ¿Cómo te atreves?, entras en mi casa, te interpones entre mi hija y yo ¿Quién te crees? — Dese

