23 Supongo que todo eso que pasó fue una razón importante para no hablar de ello durante mucho tiempo y guardarme todo lo que me pasaba. Nunca fui capaz de soltarme, ni siquiera con mis amigos, y sufrí de tanto acoso escolar que en algún momento llegó a parecerme tan normal que lo dejé pasar. Pero ciertamente me arrepiento de no confrontar mis miedos en público. Sacar las ideas y pensamientos que representaban mi libertad emocional. Durante años, sin contar los que pasé sin saber lo que hacía en realidad, fui víctima de muchas y variadas formas de rechazo, hasta que dije se acabó. Por supuesto que lo anterior tomó tiempo. Sobrellevar un asunto interno inmerso en un contexto desagradable te dificulta todo al doble. Y eso sucedió durante la semana en que no me despedí de Davis. A la maña

