Capìtulo 23

456 Palabras

- Espera, chico. - Su voz la sentí con mayor fuerza. - Voy a ayudarte, siéntate. Sin decir algo volví a la silla y el arrastró otra de la mesa que estaba junto a la mía y es que yo era un niño obediente, mis padres siempre me obligaron a hacerle caso a mis mayores y mi actitud se tornó dócil sin saber por qué. Es aquel tiempo no había tantos peligros como ahora por lo que eso de no hablar con extraños no era una frase en casa. - Veamos, ¿Qué buscas? - Estoy buscando la palabra Gay. Pero no existe. - Vaya, eres muy pequeño para eso, ¿No? - Preguntó sonriendo y me provocó un sentido de confianza. - No lo sé. Por eso quiero encontrarla. - Bien, pues has de saber que no es algo del todo correcto, al menos por estos rumbos. ¿A qué se debe que estás interesado? - Cuando lanzó está pregunta

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR