Capitulo 3

267 Palabras
3 La semana que pasó después de mi experiencia-abuso la pasé pensando en Davis casi todo el tiempo. Hoy que recuerdo aquella época me es complicado aceptar que ni siquiera fui capaz de razonar un poco ante las circunstancias bajo las cuales se estaba llevando mi relación de amistad /familia con él. Por supuesto que también estoy tranquilo porque al final de cuentas no se le puede culpar a un niño de confiar ciegamente en un m*****o familiar, por lo que considero esos días como el punto de inicio de un extenso archivo a consultar en situaciones de riesgo. Recuerdo que en la tercera o cuarta tarde durante mi receso en el colegio una maestra se me acercó para preguntarme si estaba bien. Le respondí que sí porque no encontraba problemas más que los comunes en casa pero ella no quiso creerlo tan fácil y se sentó a mi lado. Sin dejar de columpiarme le dije todo lo que quería saber. Le conté de mi madre, mi padre, mis dos hermanos mayores y hasta de mi perro y fue solo hasta que le dije que estaba sintiendo amor por una persona que me dejó solo de nuevo. No entiendo cómo es que por esa época los adultos solucionaban o al menos se libraban de ciertas responsabilidades diciendo: Está enamorado. Creo que aunque incluso hoy día aún se utiliza, es riesgoso darle ese tono a lo que podría ser una depresión profunda con final fatal. Al final de cuentas, lo que llamó mi atención de la conversación fue la excusa que le di porque era cierta, aunque imposible.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR