El tiempo estaba pasando de volada y de un momento a otro ya la muchacha se miraba una enorme abdomen que acariciaba cada vez que podía, incluso le hablaba a sabiendas de que su bebé podía escuchar todo lo que decía y quería que supiera lo mucho que ella lo amaba desde ya. Laura ya tenía seis meses de embarazo y con la noticia de que sería un niño, estaba pensando en el nombre que le daría a su pequeño, también en la decoración de la habitación. Marilyn ya había partido Alemania, pero cada vez que podían se conectaban y hablaban durante largas horas a través de la portátil, la morena también le estaba dando ideas sobre cómo decorar la habitación y le decía que habría dado de todo por estar allí para ayudarle en eso y muchas cosas más. Laura le decía que no tenía de que preocuparse porque

