El tiempo pasaba tan rápido que si no le prestas a un solo segundo de atención podría transcurrir desapercibido y los cambios que experimentas en el presente se vuelve un poco más sorprendentes, así había sido la vida de Laura quién a la edad de casi 24 años, ya tenía a un pequeño de 5 años a su lado que estaba creciendo con todo su amor. Amaba profundamente a ese pequeño por el que daría hasta la vida y por el todos los días estaba siendo una mejor persona posible. A pesar de todas las dificultades y de los problemas que se habían presentado en su vida laboral, había logrado ingresar a una universidad y por fin convertirse en una profesional al final para evitar cualquier contacto directo con Sebastián, había optado por negarse a obtener aquella beca y finalmente estudió en una universi

