Cuando llegó a casa lo primero que hizo fue darse una ducha antes de meterse a la cama, tenía pensado pasar por la habitación de su progenitora para cerciorarse de verla dormida, pero no lo hizo, incluso si estaba descansando plácidamente no podía verla y sentirse bien por lo que había hecho. Era una ridícula, una mala hija por haberse acostado con aquel hombre. ¿Donde había quedado su educación y su integridad? Sentía que nada de eso existía, no estaba haciendo para nada extremista o exagerada al ponerse ella misma en el suelo y ser tan franca, era la realidad, de alguna forma era como si había fracasado tampoco sabía de qué manera iba a poder decir la verdad su madre, era incapaz de hacerlo. No es que tener relaciones era algo de otro mundo, ni mucho menos, pero la forma en que suced

