Paul sabía que a Sebastián sí le estaba pasando algo, pero que por alguna razón que no conocía, en ese instante no quería ponerlo al tanto, aunque también puede que fuera solamente su conclusión, eso a lo que había llegado y en realidad no había nada diferente en Sebastián. Bueno no se iba a mentir a sí mismo, en realidad parecía diferente a los días anteriores, también podría ser producto del estrés porque ahora mismo tenían demasiado trabajo por atender y cuestiones complicadas. Mientras que Sebastián la persona en que Paul estaba pensando, recibió en su oficina a su secretaria Lena Romero, una chica que cruzaba ya la edad de 30 años y seguía mirándose de menos años. Era bastante competente en todo lo que pedía, de hecho en todo ese tiempo no había tenido ninguna queja para con ella,

