Jonas.
Juro que no se que le pasa a mi niña, siempre fue algo rebelde y caprichosa, pero nunca se comporto así ni se levanto de una reunion familiar dejándonos solos. Algo tiene que estar pasándole, y no creo que tenga que ver con las vacaciones ese es tema cerrado y superado, se sintió como mas personal, y se que no le agrado Tatiana ni un poquito. Lo entiendo nunca le traje una mujer, siempre me vio como su tío soltero, pero es por su bien que estoy haciendo esto y supongo que en algún momento lo va a comprender o al menos eso espero.
Me preocupa que este planeando alguna travesura, me dejo claro que quería portarse mal esta noche y no puedo permitir eso, por lo cual cuando Daf se excusa para ir al baño aprovecho y la sigo unos minutos después. No pasa mucho hasta que sale y se sorprende cuando me ve.
-¿Pasa algo tío?- dice poniendo su mejor cara de inocente.
-¿Donde esta tu hermana?- digo con los dientes apretados.
-En su habitación- afirma y aprieto los puños.
-Ambos sabemos que no es así Dafne, no me hagas subir y que tu padre se entere de esto.
-Tío no miento- dice apretando el teléfono fuerte.
-Daf- digo con tono de advertencia.
-Salio con Amira- dice resignada- pero me juro que se iba a comportar.
-Claro y vos lo crees ¿No?- el tono que uso no puede ser mas irónico- ¿A donde fue?
-Tío se va a enojar- afirma y empiezo a caminar hacia el comedor y ella me sostiene por el brazo- ¿Que haces?
-O me decís a mi o se lo decimos a tu padre- y rio por dentro ya que gane la discusión.
-The Hell- dice y agacha la cabeza.
-En que mierda piensa al ir a ese lugar- digo y juro que debo estar rojo de la bronca- es la cuna de la mafia.
-Le dije pero Amira iba a ver a su novio y ella quería conocer gente nueva.
Empiezo a caminar hacia el comedor y veo esos ojos enormes mirarme con terror, no digo nada hasta que llego a la puerta y ella se para al lado mío. Veo que todos nos miran y entonces saco de la incertidumbre a mi sobrina.
-Acaban de llamarme- digo agitando el teléfono- me necesitan en un caso urgente.
-¿Que caso?- dice Peter.
-Uno nuevo, no son parte de este- afirmo y noto los ojos de Luca en mí- Tatiana debemos irnos así puedo ponerme a trabajar.
-Oh claro- dice ella levantándose- un placer conocerlos- dice acercándose a mí.
Todos se levantan y nos acompañan a la puerta, pero es Luca el que me sostiene del brazo.
-¿Todo bien?- susurra.
-Solo tengo que encargarme de algo.
-¿Sere?- y abro los ojos, solo asiento.
-Lo siento amigo, deja que yo me encargo- dice molesto.
-No- digo seguro- sabes que lo hace para enojarte, deja que yo me ocupo de ella.
-No le digas que yo se lo que esta haciendo- pide y asiento.
Y así nos vamos en mi auto de la casa de los Taylor, conduzco mas rápido de lo debido y Tatiana me mira con duda.
-Tan malo es lo que pasa que vas a hacer que nos matemos- dice enojada.
-Mi gente me necesita, sabes que el ejercito es mi vida.
-Pronto va a cambiar- dice con una sonrisa falsa- prometiste dejarlo y unirte a la bratva.
-Lo se. Pero hasta que no nos casemos voy a seguir ejerciendo mi profesión.
-Matando a los míos- dice con ironía.
-Tatiana cuando me conociste sabia a que me dedicaba, nunca te mentí, me aceptaste así, peor mejor no hablemos de esto. No esta noche- pido estacionando en su edificio.
-No vas a subir- dice curiosa.
-Es urgente lo que tengo que hacer.
No me da un beso, no se despide y en parte lo agradezco, solo recibo un portazo y la veo caminar hacia la entrada del edificio. Una vez que entro acelero y me dirijo a The Hell, esa mocosa va a conocerme enojado, nunca debió irse y menos a ese lugar sin pedir permiso.
Cuando llego ni estaciono, dejo el auto tirado en la entrada y avanzo, el de seguridad de la entrada me para pero luego de dos segundos me reconoce y me deja entrar.
-Déjalo ahi- digo al seguridad- no me demoro- y el solo asiente.
Me adentro en el club y empiezo a buscarla, no la veo por ningún lado aunque a la que veo es a Amira que esta sentada en las piernas de un hombre de mi edad, camino hacia ella y veo como cambia su cara cuando me ve acercarme.
-¿Donde esta?- digo sin mas y el hombre quiere levantarse para enfrentarme pero Amira lo detiene.
-Déjala divertirse- dice riéndose y me acerco con un claro tono de enojo.
-Decime donde- digo apretando los dientes.
-En la terraza, la vas a encontrar en la terraza- dice y se gira ignorándome.
Camino dando grande zancadas y chocando con gente hasta que llego al pasillo que lleva a la terraza, una chica super borracha se cuelga de mi cuello y no se que me dice debido a que la ignoro y la dejo apoyada en una pared y sigo mi marcha. Pero no estoy listo para ver lo que mis ojos se encuentran cuando abro la puerta. Juro que no me dan las piernas para avanzar.
Cuando llego a la puerta veo a Sere apoyada contra la pared del balcón, una de sus piernas rodea la cintura de un tipo y el esta con su boca besando el cuello de mi ahijada mientras con su mano amasa uno de sus pechos. No lo dudo y cuando llego a ellos lo aparto de un tirón pero no debí hacerlo, jodidamente no debí ya que mis ojos se encuentran con los pechos desnudos de mi niña, unos pechos firmes, gordos y tentadores de los que no puedo apartar la mirada.