Capitulo 8

1393 Palabras
Sere. Cuando llegamos al club nos dirigimos a una de las salas vip en donde el "amigo" de Amira nos esperaba, no me sorprendo cuando un hombre mucho mayor que nosotras la rodea con un brazo por la cintura y la atrae hacia ella para besarla. Yo solo observo la situación sin decir nada, un par de hombres estaban con él e ignoran la situación lo que me hace deducir que están acostumbrados a la presencia de Amira, sabia que salía con alguien mayor pero jamás me imagine que era alguien importante y peligroso debo añadir. Cuando la deja respirar los ojos de él van directo a mí y me da una sonrisa picara. -¿Esta es la amiga que necesita ayuda?- le dice a Amira con voz ronca. -Si amor, vas a ayudarnos ¿Verdad?- dice agitándole los ojos. -Carlo- grita y un hombre joven y bello se acerca rápidamente. -Señor- dice con sumo respeto. -La amiga de mi mujer necesita ayuda- afirma- nada de propasarse, solo hace lo que ella pida. -Claro señor- dice con algo de nerviosismo. -No te importa porque hago esto- cuestiono. -Solo quiero ver feliz a mi mujer y esto la hace feliz- dice sin mas. -Y si provoco que lo lastimen- digo con duda y el ríe, una risa ronca y sonora. -Carlo no va a salir lastimado, y si lo hace Amira me compensara ¿No es así Amore? -Claro que si Paolo- dice Amira y lo besa- vayan y volvelo tan loco que no se pueda negar a darte lo que tanto queres- dice mi amiga guiñándome un ojo. -Acordate debe encontrarte fácil- pido a Amira. -Yo me encargo nena, ahora pone en marcha el plan. Salgo de la sala vip seguida por Carlo, no hablamos él solo camina tras de mí y yo lo guio hacia la terraza, en eso suena mi teléfono y es mi hermana. -Hace 10 minutos salió de casa, llevaba a Tatiana a casa y seguro aparece ahi. -¿Alguien sospecha que no estoy? -No, todos creen que estas durmiendo. -Gracias hermana- digo y guardo el teléfono en mi bolso. Camino hacia el borde del balcón de la terraza y Carlo mantiene la distancia, la duda esta plantada en toda su cara. -Vamos a hablar de lo que va a pasar- digo. -No entiendo que hago acá- afirma. -Me estas ayudando- digo con mi mejor sonrisa inocente. -¿Como?- dice acercándose a mí. -Quiero hacer enojar a alguien y al mismo tiempo que se ponga celoso- afirmo. -y yo soy el que va a hacer que eso pase ¿No? -Tal cual, él ya esta en camino- hago una pausa- y viene enojado. Si no queres hacerlo lo entiendo. -No le tengo miedo a nadie- afirma- no huyo y menos si el jefe dio la orden, no importa lo que ocurra. -Chico duro- digo riendo. -Y vos una mocosa malcriada- afirma. -Mocosa es mi mamá- digo con picardía- yo soy la princesa de casa. -¿Que hago princesa?- dice Carlo sonriendo. -Nada de besar la boca, esta prohibido. Amira me va a avisar cuando este viniendo, quiero que parezca que estamos a punto de coger. -¿Y así queres atrapar al chico?- cuestiona Carlo. -Necesito que deje de verme como una niña- afirmo algo sonrojada- y que entienda que puedo obtener lo que él no me da en cualquier otro. -Sos demasiado complicada, solo decile que te gusta- dice frustrado. -Escucha si se abalanza sobre vos corre, no quiero que te lastime- y el se ríe fuerte y alto- no es broma, es un coronel del ejercito. -¿que hace una princesa y un coronel del ejercito en la cuna de la mafia?- dice Carlo. -¿Malas compañía?- digo encogiéndome de hombros. -Creo que hay algo mas de fondo, pero déjemelo así. En eso suena mi teléfono en el bolso y lo saco para leer el mensaje. -Esta viniendo- le digo a Carlo. No lo duda camina hacia mí y se para frente mío, sus manos me acorralan contra la baranda del balcón, no lo dudo y mis manos se mueven para bajar la parte de arriba del vestido. -¿Que haces?- dice abriendo los ojos y hay hambre en su mirada, lo se y no lo culpo soy hermosa. -Volverlo loco- afirmo- ahora tu boca en mi cuello y tus manos en mi cuerpo- exijo. -Maldita loca- afirma pero no duda en hacer eso. Debo decir que no me provoca rechazo sentir su boca en mi cuello y cuando me atrae hacia el siento que esta duro lo que me hace reir. -No te burles que por tu culpa me voy a tener que pajear- afirma y lo atraigo mas cerca. -Al menos vas a saber como sabe la piel de la hija del almirante Taylor. -¡Que!- dice y atraigo su cabeza hacia mi cuello. -Para que alardees con tus amigos mafiositos- susurro y el ataca mi cuello de nuevo. En eso las puertas se abren y veo caminar a Jonas como loco hacia nosotros, pero hago como si no lo note. -¿Que mierda es esto?- grita y siento que Carlo se aleja de mí. Si efectivamente Jonas lo arranco de mi cuerpo, pero ahora su mirada esta en mis tetas, que están al aire frente a él, tarda un rato en reaccionar y yo no digo nada. Se gira hacia Carlo enojadísimo. -Si no queres morir ándate de acá- le grita. -¿Quien sos viejo?- dice Carlo y me hace reír que lo provoque. -No me jodas muchacho- dice Jonas caminando hacia él- No tengo paciencia y menos cuando estabas encima de mi sobrina. -No hacia nada malo, ella lo quería- afirma guiñándome un ojo y lo enfurece, lanza un puñetazo que lo hace caer al piso. Carlo se quiere levantar pero niego con la cabeza y me hace caso, Jonas camina hacia mí y me levanta el vestido para taparme. -¿Que mierda pensabas Sere?- dice cerca de mi oído. -Tiito sos un aguafiestas- digo con voz borracha, cosa que no estoy pero el no sabe eso. -Esta borracha y te la ibas a coger igual- dice girándose hacia Carlo y el se encoje de hombros por lo cual me cuelgo del brazo de Jonas o lo va a lastimar enserio. -Tiito me siento mal- digo haciendo arcadas y el se gira hacia mí. -¿Que pasa niña?- dice y hago como que voy a vomitar. -Llévame a tu casa- imploro, él me carga en brazos y empieza a caminar, miro por encima de su hombro a Carlo y le guiño un ojo y le tiro un beso y el se ríe. Cuando salimos del club me sube a su auto y luego el lo rodea para sentarse en el del conductor. -Te llevo a tu casa niña- dice serio. -Nooo- grito y empiezo a llorar con mi mejor actuación- papi me va a castigar. -Y es lo que mereces- afirma. -Tiito- diga moviéndome para agarrar su brazo- por favor- sueno suplicante- llévame a tu casa, voy a ser buena. -Nunca sos buena y menos borracha- hago mi mejor esfuerzo para mostrarme triste y funciona- esta bien, pero te comportas, le aviso a Daf para que no se asuste y te cubra en casa. -Gracias Tiito- digo y me abalanzó para besar su mejilla pero justo se gira y rozo sus labios con los míos. Quiero comerle la boca pero debo aguantarme antes de que mi plan siga avanzando, tengo el resto de la noche para volver loquito al tío y que me vea como algo mas que su simple ahijada a la que debe proteger de todo el mundo. Esta noche va a ver a Serephine la mujer en la que me convertí y no solo a su niñita a la que vio crecer y ama como a una sobrina, a partir de esta noche su mente va a quedar perturbada y va a querer corromper cada centímetro de mi cuerpo.¿ Lo va a hacer hoy? NO, pero es la chispa para que empiece a prenderse el fuego en su interior. Jonas Juseff va a ser mío como que me llamo Serephine Taylor y esa rusa de mierda no me lo va a quitar lo declaro acá y ahora.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR