Dominic llega con tiempo al aeropuerto de Tokio donde los vuelos privados salen y donde por supuesto Hikaru lo ha citado, hace 2 días cuando la vio, ella muy emocionada lo invito Kioto y aunque no habían podido cenar juntos mantenía el contacto, con llamadas y mensajes. Le remuerde un poco la conciencia el no poder ser sincero con ella, sobre su hijo. Pero tampoco quiere que ella mal interprete su regreso. El regreso por ella, el que supiera también de su hijo fue una alegría inmensa, pero ante todo siempre estará ella en primer lugar. El ver a su pequeño hizo que casi corriera por regalos y muchas cosas, pero por el momento solo llevara su cámara y las maravillosas ganas de abrazarlo. Camina hacia la sala donde una muy sonriente Hikaru lo está esperando. —Buenos días Domini

