Capítulo 5. Confesiones.
Rebeca...
Es increíble como la química puede afectar el sano juicio, en otro momento de mi vida jamás habría aceptado una relación de la noche a la mañana, y vivir con esa persona a menos de dos semanas de conocerlo, menos. Quizás por eso mi matrimonio no funcionó, pero no sé cómo actuar a veces, no quiero ser muy distante pero tampoco quiero que piense que me tiene comiendo de la palma de su mano. Anoche noté a Alex un poco ansioso, algo le perturba, lo siento tenso cuando habla cosas de trabajo y estoy cerca de él, debe ser que desconfía de mí, seguro las mujeres solo lo buscan por su dinero y piense que en algún momento saldré con lo mismo, pero fui muy firme con él al decirle que no necesito de su dinero.
- Amor porque no vienes a la cama para darte un masaje, has estado muy estresado estos días, eso no te hace bien - le digo mientras lo abrazo por detrás, él está en la mesa con su laptop y veo que rápidamente la cierra.
- Dame un minuto reina, debo terminar unas cuentas - me dice apartándome de el.
- Sabes que puedo ayudarte si necesitas apoyo con las cuentas, te prometo que seré discreta, solo quiero ayudarte y aligerarte la carga, ¡por lo preocupado que estás pareciera que estas en una situación complicada! Tenemos poco tiempo de conocernos, pero hemos pasado tanto tiempo juntos que ya sé cuándo estás molesto por algo - le digo con tono preocupada.
- ¡No es eso amor! Es complicado, no entenderías - responde fastidiado porque ha Sido el tema de todo el día.
- ¡Pues quiero entender porque si tu trabajo afectará nuestra relación yo también me veo afectada, y si no me dejas ayudarte sinceramente esto será simplemente un amor bonito e intenso de solo unas semanas! - le reclamo molesta.
Alex suspira y me mira unos segundos. - ¡Está bien! ¡Pero prométeme que no me vas a pedir detalles - me dice aún dudoso y yo asiento - Ok acércate! Estas son mis cuentas en el extranjero y este es mi saldo actual en efectivo - Me señala una hoja de cálculo y no puedo evitar asombrarme por las sumas exorbitantes que veo.
-Hace dos años, Ben, el que me escuchas nombrar mucho, es mi jefe, me propuso un negocio que me dejaría una buena ganancia y acepté como todo muchacho ambicioso, el detalle es que no supe sino con el tiempo lo que era realmente - Alex me sigue contando, pero mantiene la mirada baja, sé que viene algo malo - Lo ayudo a lavar dinero…. Con las ganancias que adquirí pude iniciar mis negocios, la condición por haberme enterado era no dejarlo hasta que él se retire, y últimamente las sumas de dinero son cada vez más grandes, y no sé cómo hacer.... - nos quedamos en silencio, yo no sabía que decir, mi corazón parecía que vibraba en vez de latir.
- ¿Ves? Por eso no quería decirte... Dime algo amor - me dice suplicante.
- Alex yo… no sé qué decir... Estoy asimilando lo que me estás diciendo - seguimos en silencio.
- ¡Supongo que te parezco una horrible persona ahora que sabes a qué me dedico - sigo sin poder decir nada, pero nuestras miradas están conectadas - Dime algo Rebeca por favor!
- ¿Estas en peligro? - Al preguntarle esto recuerdo las veces que nos tomamos fotos y el solo publicaba nuestras manos, o fotos conmigo de espalda o que mi cabello cubriera mi cara... ¿Me está protegiendo?
- No no estoy ni estamos en peligro, siempre he mantenido un bajo perfil, y para seguir con ese bajo perfil debo bajar esas cifras, debo adquirir bienes, pero no a mí nombre. Ya compré acciones en la banca privada y en hoteles en varios países.
- Entiendo... - es lo único que puedo decir mientras proceso la información – ¡No sé qué decirte Alex!
- Tranquila, no te estoy pidiendo una respuesta ahora, aunque si no quieres continuar conmigo te entiendo, no te culpo.
- ¡Pero tampoco quiero terminar lo que tenemos, te he tomado mucho cariño, estás semanas contigo han sido por mucho lo mejor que me ha pasado después del calvario que viví con mi ex, déjame pensar con claridad por favor, pero tienes que ser totalmente sincero!
- ¡Estoy siendo sincero Rebeca! siempre lo he sido.
- Pero obviaste ese gran detalle Alex, eso cambia todo, la omisión afecta tanto como la mentira.
- Está bien tienes razón Rebeca, debí ser claro contigo desde un principio... Pues pierdo todo igual si te digo o no...
...
- Estoy involucrado con el narcotráfico y me enamoré de ti Rebeca. ¡Esa es toda la verdad!
¡OH POR DIOS! ¡Siento un fuego en el cuerpo y un escalofrío en la espalda ante la confesión de Alex, soy novia de un mafioso, dios mío no puede ser, vaya que suerte la mía, y yo pensando que el destino me tenía algo bueno! Pero es que fuera de eso, él es lo que siempre quise.
- ¿Qué piensas? ¡Dime algo por favor!!
... ¡No sé qué decirle, siento muchas cosas bonitas con él, quizás también este enamorado, es algo inexplicable... Supongo que yo también oh mierda! ¡Me enamoré! ...
- Yo también me enamoré de ti Alex! Supongo que puedo lidiar con esto...
Alex...
Al oír esas palabras me levanto y me dirijo hacia ella y la beso intensamente, estuve toda la noche de ayer y todo el bendito día de hoy sumergido en mis problemas ignorando a esta mujer que solo se dedicó a querer ayudarme. Me hacían falta sus besos y sentir su cuerpo pegado al mío. La miro a los ojos fijamente buscando algún rastro de duda, pero no, está decidida.
- ¿Entonces sigues siendo mi novia? - le digo con ojos de gato.
- ¿Si tú quieres? - me responde haciéndose la inocente.
- ¡Quiero que seas mi todo! - La tomo por su cuello y la sigo besando mientras la guío a mi cuarto para hacerle el amor como hasta ahora no lo había hecho, beso su cara, su cuello, su pecho, mientras la desvisto, beso sus hombros y le indico que se acueste de espalda, beso su espalda mientras bajo su pantalón de pijama y la tanga que lleva puesta. Beso sus nalgas al mismo tiempo que las masajeo y ya no puedo soportar mi erección, abro sus piernas un poco e introduzco poco a poco mi m*****o, puedo sentirla húmeda y hace un movimiento hacia arriba para adaptarse a la postura que me hace penetrarla profundamente, sus gemidos me vuelven loco, pero quiero disfrutar el momento.
Rebeca...
Estoy acostada boca abajo en su cama revolcándome del placer con sus embestidas tan suaves e intensas a la vez, ya me ha hecho acabar dos veces, ¡la cama está vuelta un río con mi flujo y mi cuerpo pide más de él! Me pide que Levante el trasero para ponerme en posición Doggystyle y empieza a penetrarme más rápido mientras me agarra fuerte y aprieta las nalgas hasta que me nalguea y solo puedo gemir más duro, me gusta cómo se sientes, arqueo mi espalda y me toma por el cabello haciendo que mi cabeza se acerque más a él y me toma por los senos para acercarme aún más y besarme, batallamos con nuestras lenguas hasta que alcancé mi tercer orgasmo y pude sentir mis fluidos correr por mis piernas. Alex empieza a hacerme sexo oral pero mi v****a está tan sensible que estoy a punto de tener otro orgasmo - Amor voy a acabar otra vez - le digo entre jadeos y gemidos.
- Acaba conmigo! - me dice mientras me penetra nuevamente en posición de misionero y siento su m*****o contraerse dentro de mi inyectándome todo su vigor. ¡Se derrumba sobre mí mientras nos besamos y nos quedamos dormidos con mucha satisfacción!
Me desperté en la madrugada para ir al baño, veo la hora 4am, mientras estoy en el baño recuerdo que no usamos protección ¡MIERDA! .... diooossss que irresponsable soyyyyy! ¿Qué hago ahora? ¿Le reclamo? No, no puedo reclamarle, yo soy tan culpable como él... Mientras pienso que hacer, entro en la ducha, la única opción que se me ocurre es ir a la farmacia y comprar la píldora del día después. Si eso haré, y responsabilizarme de mi control anticonceptivo, debo ir a consulta con mi ginecólogo. Hacía mucho tiempo que no estaba con un hombre sin usar preservativo, me encanta la sensación de sentir su eyaculación caliente dentro de mí, es inexplicable - ¿Te acompaño? - mientras estoy tomando el baño sumergida en mis pensamientos Alex estaba en la ducha conmigo abrazándome y besándome con su pene erguido dispuesto a más, y yo estaba aún más dispuesta a brindarnos placer. Así aprovecho de sentirlo acabar dentro de mí.
- ¡Buenos días mi reina hermosa! - me despierta dándome besos en la espalda y siento nuevamente su pene erecto y hace que mi v****a chorree de inmediato, me volteo y me colocó encima de él cubriendo su erección hasta el fondo.
- Buenos días mi rey hermoso - le digo con coquetería mientras hago movimientos con mis caderas buscando satisfacción mutua.
- Está de más preguntarte cómo amaneciste- me dice mientras acaricia mis senos y busco sus labios para darle un beso intenso porque rápidamente siento que voy a llegar al orgasmo.
- ¡Amanecí deseosa de ti! - Enseguida me voltea y me coloca en 4 y me da unas embestidas desesperadas, su pene estaba tan duro que pude sentir como poco a poco de relajaba al eyacular nuevamente dentro de mi
- Como verás mi amigo y yo también estamos deseosos de ti jajaja - me besa y me invita a tomar una ducha - Amor, discúlpame por no usar preservativo, ya se habían acabado y estuve tan ocupado centrado en sacar las cuentas que olvidé comprar y me volví loco cuando te sentí sin usarlo…. ¡Perdóname por favor!
Lo miré y trate de relajarme - Si, descuida, también me gustó mucho sentirte mientras me hacías el amor sin preservativo, pero no estoy preparada aún para ser madre...
- ¡Si claro yo te entiendo, por eso te pido perdón! Quiero que sepas que si eso llega a pasar me haré cargo con mucho orgullo - me dice queriendo sonar como el príncipe bello y encantado, lo odié por un momento.
- Quizás más adelante, quiero ir a la farmacia por una píldora de emergencia, y también pedir cita para control anticonceptivo - le digo y el asiente un poco aliviado.
- Te amo! - me dice mientras me toma por las mejillas y me mira a los ojos. En este momento siento un ejercicio de mariposas revolotear en mi cuerpo ESTE HOMBRE NO PODIA SER TAN PERFECTOOOOO.
- Yo también te amo - me escondo en su pecho y me abraza.
Ante la confesión de Alex, de estar enamorado, de estar vinculado con el narcotráfico, de amarme, y de estar dispuesto a tener una familia conmigo, debía lidiar con toda la situación con cuidado, iba a salir realmente herida si esta relación no funcionaba, era un amor intenso, todo estaba pasando demasiado rápido. Les platique a mis amigas sobre eso, omitiendo el tema del narcotráfico claramente no iba a exponer lo que me confió y resulta que ellas están en la misma situación que yo, somos unas enamoradas empedernidas.
A las 3pm Alex me dice ya se ha encargado de nuestro irresponsable incidente, con el tema de la pandemia, ha contratado a una persona que se encarga de hacer las compras de lo que necesitemos en el apartamento. También me he encargado de tomar una cita con mi ginecólogo que es en los próximos días. Extraño mi trabajo, y aunque me siento muy bien con Alex no dejo de pensar en el día que todo regrese a la normalidad, también extraño a mis amigas y salir con ellas.
- ¿Amor, será que me puedes ayudar con las cuentas de ayer? - Me pregunta Alex desde la sala.
- ¡Claro que si mi amor! ¿Dime qué necesitas?
- Quiero buscar la manera de invertir el 50% de lo que tengo disponible, también quiero realizar unas donaciones, estoy pensando en un 20%. Pero me gusta tener todo organizado, como un plan de negocios.
- ¡Te entiendo! Se me ocurre una idea, ya que el turismo ha bajado, ¿por qué no inviertes en el área farmacéutica y alimentaria?
- ¡Wow no había pensado en eso! Es una excelente idea. Ya sé con quién puedo hablar para entrar en el negocio. ¿Eres una novia muy astuta sabías? ¿Debo temerte? - me pregunta con burla.
- ¡Pues sí, soy muy astuta! Y con respecto al 20% para donaciones quiero que me permitas encargarme, me gustaría crear un estilo de fundación a beneficio de las personas afectadas por este confinamiento, hay muchas personas que al igual que yo no están generando ingresos y deben estarla pasando muy mal en sus familias.
- El hecho de tener 20 días sin trabajar me estaba afectando, debía pagar el alquiler, además de ayudar a mis padres con los gastos de la casa. Me quedé pensativa.
- ¿Amor que piensas? - Me dice Alex mientras acaricia mis manos.
- Nada cielo, solo que aún no se activan las operaciones en mi trabajo, y se acerca el pago de la próxima cuota de alquiler, debo ayudar a mis padres y no estoy generando dinero - le comento con tono de preocupación.
- ¡Pero no te preocupes por eso mi reina bella! Todo tiene solución.
- Lo dices tan fácil, tú tienes tanto dinero que no sabes qué hacer con él - le digo con ironía.
- Precisamente por eso, mientras estés conmigo no quiero que nada te falte, quiero que te sientas en libertad de pedirme lo que quieras, lo que necesites para ti o tus padres - me dice mientr.as me toma por las manos y me abraza guiándonos al sofá para sentarnos
- Sabes que no quiero depender de nadie.
- ¿No quieres depender de nadie, o no quieres aceptar mi dinero por su origen?
- No, no es eso, al fin y al cabo, es dinero, no estoy por saber si en mi trabajo hay un trasfondo ilícito, y en este país donde abunda la corrupción, no es de extrañarse - ahí de nuevo con mi sarcasmo e ironía.
- Créeme que te sorprendería, ayer mis socios plantearon al gobierno un plan de negocios para lavado de dinero cediendo las instalaciones de hoteles para aislar a los contagiados, no me quedó de otras que hacerlo yo también - lo miro con asombro, es una buena causa y ellos salen beneficiados - Entonces, ¿aceptarás que te ayude?
- ¡Está bien! - me escondo en su cuello apenada y él me abraza y me besa, ¿como no amarlo?
- Te amo mi reina y quiero lo mejor de lo mejor para ti y eso me incluye jajaja.
- Aaaay que creidooooo! ¡Yo también te amo mi rey!
- Bueno dame tus números de cuentas, si quieres llama a tus padres y pregúntales que necesitan y le haces llegar todo.
- Está bien amor.
- Y Rebeca por favor - lo miro asustada por su tono serio - No dudes en pedirme nada, no me importa pagar miles de dólares, ayuda a tus padres, paga el apartamento, si necesitas ropa o pagar algo hazlo, ¿solo te pido por favor que me ayudes con la administración de mis bienes sí?
- ¡Está bien amor! Es lo menos que puedo hacer - le doy un beso y al instante suena su teléfono.
- Es el chico del Delivery, bajaré a recibirlo.
Efectivamente, Alex había pedido que comprara la píldora, apenas me la entregó la tomé. Llame a mis padres para decirles que había encontrado un trabajo con muy buena paga y quería saber que necesitaban para hacérselo llegar. Le pedí al chico del Delivery hacer una buena compra en el supermercado y Alex me dio una suma considerable de dinero en efectivo, y también les hice llegar un poco para un caso de emergencia. Pague los servicios públicos de la casa de mis padres, la cuota completa de alquiler del apartamento, cosa que Stephanie no estaba de acuerdo, pero aceptó.
Armé un plan de negocios como me dijo Alex, le mostré como había llevado la contabilidad del último mes y estaba emocionado por tanto orden. Me dijo que se había puesto en contacto con el dueño de una cadena de Farmacias muy reconocida en la ciudad y que había aceptado su asociación por lo que próximamente Alex sería el dueño de una nueva franquicia. También me dio los contactos de proveedores de alimentos para lo que sería una jornada de alimentación, debía encargarme de encontrar la locación y la metodología para llegar hacia las personas que lo necesitan.
Todo estaba marchando de ensueño, en unos días celebraríamos nuestro primer mes. Estaba muy emocionada por eso, los negocios de Alex iban bien y sentía gratificación por ser cómplice de su éxito... ¿Eso me convertía en cómplice del negocio ilícito?