Solteras al Ataque
Capitulo 1. Solteras al Ataque.
Rebeca…
Era miércoles por la mañana y ya por fin se daba por concluida la demanda de divorcio. Rebeca Jones de 26 años estaba con el mayor de los ánimos, se sentía viva de nuevo, con más ambiciones, dispuesta a todo para avanzar con su vida.
- ¡Amiga! Felicidades, por fin te tenemos de vuelta ja ja ja - Envía por nota de voz su amiga Stephanie.
- ¡Si, por fi! ¡Quiero salir a celebrar, deseo hacer algo como en los viejos tiempos, pero no podrá ser hoy mañana, tengo mucho trabajo pendiente y sabes que a mi jefa le molesta que me ausente cuando hay jornadas con los aliados comerciales!
- ¡No te preocupes amiga ya buscaré que hacer, pero desde ya apartaré cita en la peluquería para el viernes en la tarde, así que por favor trata de escaparte temprano, que la ciudad se prepare para nosotras!
- ¡Jajajaja tu no cambias Steph!
- ¡Jajaja y yo espero que la verdadera Rebeca aún siga allí!
El día continuó, y Rebeca se sentía con una carga menos sobre sí misma, se sentía liberada, renovada, con más ánimo, cosa que su familia agradeció ya que sus antiguos problemas familiares afectaron su relación tan estrecha con sus padres, por lo que decidió rentar un apartamento junto con sus dos amigas Stephanie y Rose.
- Por fin es viernes, terminaré mi jornada lo más pronto posible para ir a arreglarme para esta noche. Me preocupan los anuncios de las noticias de que la nueva pandemia está llegando al país, tratemos de tomar medidas par.a que no nos afecte como en otros países. - les dice a sus compañeras de vivienda
- Wiiiiiii - gritan Stephanie y Rose al unísono - Anda tranquila, yo termino con unos diseños y de atender unos pendientes y estaré más que lista para la tarde - Responde Rose - Yo llevaré a Valentina a la guardería y mi mamá vendrá a buscarla y la tendrá el fin de semana, y gracias a Dios no hay mucho trabajo en el banco, a las 4pm estaré más que desocupada, así que soy toda tuya. Y con respecto a la pandemia, al salir podemos encontrarnos en el mall y compramos lo necesario - Dice Stephanie.
- Está bien nos vemos a la tarde, ¡las quiero!
El día fue bastante agitado en el banco, hubo mucha concurrencia de clientes nuevos, por un momento llegué a pensar que tenía una etiqueta en mi cara que decía " Estoy soltera y lista para la diversión" porque recibí muchos cumplidos, invitaciones e insinuaciones, pero me gustaba ese sentimiento, me hacía sentir deseada otra vez.
Llegaron las 3:30pm y me apresuré lo más que pude para culminar con satisfacción mi jornada, y gracias al acuerdo de mi abogado logré quedarme con uno de los autos, aunque tenía algunas fallas mecánicas, nada que no se pudiera arreglar, aunque a mis amigas no les gustaba porque no tenía aire acondicionado y el clima tropical de la ciudad a veces podía ser abrasador, nos resultó muy conveniente para trasladarnos en la ciudad.
- Ok! Quiero 3 por tipo de cada vitamina o complejo multi vitamínico, gel anti bacterial, jabón detergente líquido, cloro, mascarillas, guantes y mucho alcohol - Le indiqué a la chica de la farmacia una vez llegamos al mall para nuestra cita en el salón de belleza.
- También 3 cajas de preservativos, chiclets de menta y 3 bebidas energizantes porque está noche es de fiesta hasta que el cuerpo aguante - Murmura Stephanie con tono burlón, Rose le dedica una mirada reprobatoria, pero coincide.
- Listo chica gracias por tu atención, vámonos que ya vamos tarde a la cita en el salón, que cuadraste Steph, ¿a dónde iremos?.
- ok ok ok, les cuento que logré que nos invitaran a la fiesta de cumpleaños del dueño de la cadena de restaurantes Picanha y las discotecas más exclusivas de la zona norte, así que tenemos que ponernos más bellas.
- Supongo que no iremos en mi auto, no querrán llegar todas sudorosas, tendrán que pagar los taxis porque ya pagué la compra de la farmacia.
- Ay Rebe, te queremos mucho, pero si, prefiero pagar un taxi antes que arruinar mi peinado en el infierno que hace en tu auto jajaja no me odies - dice Rose, quien recibía su tratamiento capilar y manicura.
- Pues no me ofendo, y les recuerdo que es el medio que las lleva a sus trabajos - Fingí ofendida - Además es obvio que no debería llevar el auto, porque pienso tomar y amanecer hasta que la cordura me desobedezca.
- EEESAA ES NUESTRA AMIGAAA - Gritaron Rose y Steph.
No me llevó mucho tiempo en la peluquería, mi manicura aún estaba intacta desde el martes que decidí presentarme en la firma de divorcio como una Diosa, solo retoque mis cabellos y me dispuse a pasear entre los pasillos del mall esperando a las chicas, a lo lejos, un vestido en vitrina me enganchó, entre a la tienda y pedí mi talla, por suerte era la única talla disponible en ese corte y color, era n***o totalmente, corte arriba de las rodillas, muy ajustado, de tirantes y un broche dorado a lo largo de la espalda. Resaltaba mi piel blanca y mis voluptuosas curvas, tome unos stilettos negros y un rico perfume. Esta noche debía destacar.
- Con que aquí estás, te estábamos llamando por teléfono y no contestabas, vámonos que ya es tarde - Dice Stephanie - Si y yo tengo hambre, compremos algo para comer en el camino - Dice Rose y asentí.
Pedimos comida para llevar, comimos unas entradas en el camino, llegamos a nuestro apartamento y nos dirigimos cada una a nuestras habitaciones para alistarnos. Ya pasaban las 8:30pm, por más que prefería llegar temprano a las citas, tenía la idea de que así estaría presente más tiempo y disfrutaría más, a Stephanie le gustaba llegar antes de la media noche, por otro lado, Rose siempre se mostraba indiferente con las horas de llegada.
- ¡Necesito ayuda con el vestidooooo! - les grite a las chicas
- Rebeeee que espectacular te quedó el maquillaje, a ver yo te lo cierro - dice Rose - ¡Listo! Ya cerró, debes tener cuidado, ¡esos broches son traicioneros! ¿Cómo me veo?.
- Gracias! ¡Eres un sol!, Si fuera hombre te invito a una cita jajaja - le digo traviesa a Rose - Bueno ya basta de tanto retoque Steph ya vámonos, son casi las 10, pediré el taxi.
- Ya...ya estoy lista, si si llámalo ya, me están llamando insistentemente preguntando si iremos, están ansiosos por conocerlas - grita Stephanie desde su habitación.
Llegamos a un lujoso edificio en una de las zonas de la alta sociedad de la ciudad, como era de esperarse, la fiesta era en el pent-house, había una vista agradable, gente bien vestida, pude notar que había algunos extranjeros. Muchos empresarios, tanto hombres como mujeres, y éstas parecían modelos súper bomba explosivas por las operaciones, yo por mi parte luzco mis curvas y pechos naturales, cabello n***o de largo natural, bendecida por los dioses (que modesta).
Rose y yo estuvimos conversando con los demás invitados, tomando copas de champagne, y algunos cócteles, Stephanie permanecía al lado de Giovanni D'abenne, el agasajado. Era la 1am cuando citaron a cantar el cumpleaños, preferí quedarme sola en la terraza en ese momento, de repente sentí que me observaban y me giré a ver... Efectivamente estaba siendo observada por un Dios Griego, vaya que guapo, era alto, de contextura atlética fornida, blanco de cabellos castaños con una barba impecable. Lucía un traje n***o con camisa negra desabotonada, simplemente de ensueños.
- ¿Porqué una chica tan bella está sin compañía esta linda noche?
- (su voooooozzz, tan sexy todo de él, algún defecto debe tener, seguro es un don Juan) No quise entrar con tanta gente, y me urgió este momento, solo está hermosa vista y yo, pero te permito unirte.... Rebeca Jones - extendí mi mano.
- Alex Veccio, es un inmenso placer y honor que me permitas ser parte de tu momento especial!.
- El gusto es mío Alex! ¿O Sr. Veccio? - pregunté coqueta.
- Para ti, ¡solo Alex! - besó mi mano y me guiñó el ojo.
Pasamos el resto de la noche conversando exquisitamente, resultó ser uno de los mejores amigos de Giovanni, tiene 30años y se dedicaba a los negocios del ramo petrolero y también tenía sus propios negocios en el ramo hotelero en todo el país.
- He pasado una noche exquisita, sería un privilegio para mí tener tu número telefónico y que me permitas invitarte a cenar un día, me gustaría conocerte mejor, eres una mujer admirable.
¡Por supuesto que le conté sobre mi divorcio, era algo de lo que me enorgullecía, y por supuesto que acepté su petición!
- Vaya, está a punto de amanecer, creo que es mejor que busqué a mis amigas para irnos - comenté preocupada por que no veía a ninguna.
- Si me permites, puedo llevarte en mi auto, considero que estoy en buen estado para conducir, además no me permitiría que te vayas sola en taxi - dijo Alex tomando mis manos en forma de súplica, a lo cual accedí, había caído en su encanto.
- Está bien! Te lo agradezco, solo déjame llamarlas antes... Ninguna contesta, estoy lista para irme, estoy agotada.
Nos despedimos de algunos invitados, y nos destinamos a su vehículo, que era de esperarse, una camioneta último modelo negra. Pasamos el viaje a mi apartamento conversando agradablemente, con una que otra indirecta, había atracción de ambas partes, el no dejaba de decir lo hermosa e inteligente que le parecía, y yo devolvía sus cumplidos.
Llegamos a mi edificio, y la despedida fue eterna, pero al final, luego de un incómodo silencia con las miradas encontradas, pasó, nos besamos, ¡y qué beso! Un beso delicioso, lo sentí en mi piel, en mi pecho y en mi entrepierna, hacía mucho tiempo que no tenía esa sensación al ser besada, me sentía deseada. Pero aterricé lo más pronto que pude, y coquetamente me despedí y me bajé de la camioneta contoneando mis caderas y sacudiendo mi cabello.
Subí al departamento y había un saco tirado en el mueble, deduje que había llegado Rose, ya que supe que Stephanie seguía en el pent-house de Giovanni. Tomé una ducha rápida y me acosté excitada por la despedida, al cabo de unos minutos recibí varios mensajes de Alex manifestando lo deseoso que estaba por verme de nuevo, a lo que respondí gratamente por la invitación.
SABADO 2:00 Pm
Preparaba algo de comer cuando escuché algunas risas y besos del pasillo, efectivamente era Rose y un hombre.
- Carlos ella es mi mejor amiga, mi hermana, Rebeca - dijo Rose apenada al verme .
- Ah con que tú eres Rebeca, pasaste la noche conversando con mi amigo Alex, llegamos juntos a la fiesta de Giovanni. Alex es como mi hermano también, somos amigos desde que éramos unos pubertos. Lo dejaste flechado apenas llegamos que te vio en la terraza se quedó conversando contigo toda la noche, le dije a Rose que ya lo había perdido jajaja - todos reímos a su confesión, y me sentía apenada al recordar nuestra despedida y Rose lo notó - Espero que haya tenido el valor de pedir tu número, por cierto, ésta mujer me encanta, estoy enamorado, espero que me aceptes como tu cuñado por qué voy con todo - nuevamente reímos y en esta ocasión Rose era la apenada, y con razón, ya sabía yo lo que habían hecho en nuestra casa.
- Es un gusto conocerte Carlos, y si, tu amigo Alex tiene mi número, quedamos en vernos algún día nuevamente, y con respecto a Rose, si, es una maravillosa mujer, y de aceptarte como mi cuñado depende de ella, por mí, con que la lastimes, pobre de ti - le lance una mirada amenazante con un gesto de advertencia en son de juego, pero en serio.
- Ya verás que me ganaré su corazón, ella será la madre de mis hijos, ¿verdad mi amor? - inevitablemente no paramos de reír ante sus ocurrencias, Rose solo reía y negaba y trataba de que se fuera - Chao Rebeca, espero verte pronto en mejores circunstancias, aunque para el amor verdadero no hay malos momentos.
- Ya vete por favor, no me avergüences, me avisas al llegar a tu casa - lo despide Rose con un beso, y voltea a mirarme con picardía - Aaaaay ya seeee, me pase de p*ta pero es que me tenía loca, con su perfume, su forma de hablar, y bueno, la carne es débil, y yo soy un lomo de 1era que necesitaba la mano del carnicero jajaja.
- ¿La mano? ¿O el cuerpo completo? Jajaja.
Pasamos la tarde bromeando sobre nuestros encuentros, hasta que apareció Stephanie para unirse a nuestra tertulia, al mismo tiempo que me texteaba con Alex, vaya que me sentía atraída por él, ansiaba que le pusiera día y hora a nuestro encuentro, pero no quería anticiparme, no quería parecer muy interesada o desesperada por un hombre.
- Rebe, ese tipo está demasiado bueno, me comentó Giovanni que trabaja para una empresa petrolera trasnacional, aparte tiene varios hoteles y restaurantes y que su familia es muy adinerada e influyente - Comenta Stephanie a lo que afirmé.
- ¿Será que ahora sí pegamos una con estos hombres? - Dice Rose un poco dudosa por su encuentro s****l apresurado con Carlos, quien le envió un hermoso arreglo floral con una linda dedicatoria e infinitos mensajes con una cita para esta noche.
- Pues parecía muy sincero, o muy convincente, solo déjate llevar, no te sientas comprometida - Dije en forma de regaño a Rose.
Decidimos tomar una siesta, Stephanie comentó haber tenido una sesión de sexo mañanero muy larga, por lo que estaba agotada, y quería descansar para encontrarse nuevamente con Giovanni. Rose también quiso descansar antes de encontrarse nuevamente con Carlos. Yo por mi parte, quería descansar, había sido una semana larga y pesada emocionalmente, aunque no me sentía afectada por el divorcio, lo que conllevó llegar a él, fue lo agotador, aparte de mi trabajo. Sin embargo, las cálidas palabras de Alex me tenían en una burbuja de emoción, me sentía como una adolescente con su crush, pero debía mantener mis pies firmes en la tierra, no podía tomármelo a la ligera.
Eran las 7pm, Rose y Stephanie se preparaban para salir, yo les ayudaba con su maquillaje y peinados, entre risas y bromas, nos dábamos consejos de chicas en cuanto los hombres, claro, nosotras... Rose tiene 28 años, es la mayor de las 3, tiene un hijo de 8 años Michael, que cría su mamá luego de que el padre del niño la abandonara por otra en pleno embarazo y éste nunca ha estado presente en la vida del niño, Rose ha tenido pésima suerte para los hombres. Stephanie tiene 27 años, tiene una hija de 3 años Valentina, la cual comparte custodia con el papá de la niña, el tipo por ser adinerado la apoya mucho económicamente, además es su única hija hembra, por lo que la tiene consentida, Stephanie fue su amante por mucho tiempo ya que él es casado, era el tipo de relación intermitente pero muy apasionada que lamentablemente no tuvo el fin que Stephanie quería, por lo que decidió dejarlo definitivamente hace poco más de 1 año.
- Las quiero, se cuidan por favor, y si no van a dormir aquí avísenme temprano, no quiero preocuparme - me despedí de ambas y me fui a mi cuarto a seguir la plática con Alex, quien ya me invitaba a una cena informal en una hora. Tomé un baño, retoque mi cabello mientras pensaba que usar, opte por un jean con una blusa de chifón color vino de tiras, unas sandalias de plataforma y accesorios con un maquillaje sutil.
8:26pm Alex Veccio: ¡Estoy abajo linda! - Miré el mensaje en mi teléfono, y mi cita ya esperaba por mí, bajé rápidamente a mi encuentro con muchas expectativas, ¿a dónde iremos?
Me asombre al ver otro vehículo, uno deportivo del año, creo que uno de los pocos modelos que existían en la ciudad, vaya que debía tener dinero e influencias. Subí al auto y saludé animadamente con un abrazo.
- Wow estas hermosa, y hueles, ufff, me encanta como hueles, me fascina eso en una mujer, wow - quedó sin palabras y no me quitaba la vista de encima, me sentí intimidada, yo! ¿Rebeca Jones intimidada por un hombre? Vah!
- Gracias, me intimidas con tanto alabo jajaja, pero gracias, que bueno que te guste como me veo y cómo huelo, tú también te ves muy bien, y hueles exquisito, eso también me encanta de un hombre - Vestía un jean n***o con un suéter gris oscuro y una chaqueta de tela en tonos grises y negros, y como era de esperarse, ¿su cabello y barba bien arreglada - Adónde vamos? Espero estar bien vestida para la ocasión - Dije ansiosa.
- Iremos a comer a uno de los restaurantes de Giovanni, si no es molestia, me gusta el ambiente y hay un menú muy variado, espero que te guste.
- ¡Me parece bien!
Llegamos al sitio, muy bonito, era moderno, pero con temática circense muy acogedor y con un ambiente muy sensual, por un momento sentí que entraba a un escenario para la grabación de una película de adultos jajaja qué mente la mía, luces tenues, alfombra roja, pequeñas lámparas que apenas alumbraba las mesas, y música lounge, me encantaba el sitio.
- ¿Están listos para ordenar? - preguntó el camarero.
- Me gustaría una cerveza para empezar, y una pizza de champiñones y tocineta - Dije, a lo que Alex se mostró asombrado.
- ¡WOW! ¡De verdad me asombras, creí que pedirlas un daiquirí o una copa de vino y una ensalada jajaja, me encanta que no seas ese tipo de mujer! BUENA ELECCIÓN - Me sentí un poco apenada, pero así soy yo, sin filtros - Yo también quiero una cerveza, y para comer, quiero una parrilla mixta con chimichurri y papas fritas, de entrada, trae un queso de trenza con tomates cherry y pesto, es todo por ahora.
- Sí señor, enseguida regreso con sus bebidas. - Al cabo de un minuto regreso con nuestras bebidas.
- Me encanta el queso de trenza con tomates cherry y pesto - dije, el me miró nuevamente sorprendido.
- Veo que tenemos muchas cosas en común, ¿creo que nos llevaremos mejor de lo creí - dijo tomando mi mano - Sabes que más me gusta de ti? Que eres sincera contigo misma, eso admirable, hoy en día las mujeres solo viven de apariencias, son muy plásticas y vanidosa, tu, eres sencilla, humilde, y madura, eso es bueno.
- ¡Pues esta soy yo! Considero que he sido bien criada, vengo de una familia con valores y mucha unión a pesar de ser una familia grande.
- Mi familia también es grande y unida, pero cuando acepte el empleo con la petrolera que me asignaron las labores en este país hace 5 años, me distancie un poco de mi familia, a veces debo viajar y ausentarme por varios meses, por eso no funcionó mi última relación, llevo casi 1 año soltero, salí con alguien hace unos meses, pero al final resultó ser una relación por puro interés - Me entristeció un poco su confesión, de repente me imagine algún tipo de relación con él a distancia, y no me gustó para nada.
Llegó nuestra entrada, decidimos seguir compartiendo la velada con cervezas y uno que otro trago de tequila y limón, trajeron nuestros platos y decidimos compartir ya que todo era apetitoso, sin dejar de conversar y conocernos, eran las 11pm y el ambiente del restaurante se convirtió en uno de discoteca. Hablamos de todo, bailamos y cantamos, disfrutamos de nuestra compañía, y entre tragos y baile al ritmo de la música del momento, nos besamos. Uff! Esos labios, y esa lengua que sabe cómo recorrer mi boca, encendieron mi cuerpo nuevamente, ansiaba el momento de irnos, estaba dispuesta a un encuentro s****l porque no cuerpo lo pedía.
- ¿Podemos irnos? - Pregunté muy cerca de su oreja mientras lo abrazaba y bailaba al ritmo de la música.
- ¿Ya quieres irte a dormir? Que aburrida - dijo con tono de burla.
- Pregunté si podemos irnos, irnos de acá a otro lado, no sé, quizás tu casa, las chicas salieron con tus amigos, así que no quiero llegar mi apartamento aún, no quiero estar sola - dije con pucheros, a lo que el accedió.
- ¡Entiendo princesa! Está bien, salgamos de aquí - Pagó la cuenta y nos fuimos al estacionamiento, me tomó de la mano y no dejaba de darme tiernos besos.
- ¡Bienvenida a mi hogar! - Decía mientras me mostraba su hermoso y lujoso apartamento.
- Es muy lindo Alex, tienes buen gusto.
- Claro que tengo buen gusto, sino mírate - Se posó detrás de mi mientras besaba mi cuello colocándonos frente a un espejo de la sala que abarcaba la pared de piso a techo. No hice más que corresponderle y darle inicio a lo que sería una noche de pasión desenfrenada.