Roberta ―mucho gusto Roberta ―dijo esa chica atractiva de cabello rubio ―hola, yo soy Liam ―mucho gusto Liam ―respondí ―bueno, ya que se presentaron… por que no pasamos al comedor, seguro tendrán hambre ―dijo Alexander, poniendo su mano en mi cintura, inmediatamente la quité y me alejé un poco de él ―sí, me parece bien, tengo mucha hambre y me muero por comer la comida típica de aquí ―no se diga más, le diré a los cocineros que te cocinen los mejores platillos ―le dijo Alexander a la chica, para luego recibir un abrazo de ella ―gracias Alex, siempre serás el mejor ―dijo tomada de su cuello ―Emma ¡basta! Ten respeto aquí esta su esposa ―la reprendió su hermano ―no, no hay problema Liam… está es la Emma tan expresiva y cariñosa que recordaba ―sí, pero tu esposa ―a ella no le impo

